Entrevista al secretario de la SAU
El Ingeniero Agrónomo Roberto Ferenczi es Secretario de la
Sociedad Apicola Uruguaya (SAU) y tuvo una participación activa en la
organización del Congreso del Mercosur colaborando en la Comisión Científica.
En la entrevista Ferenczi comenta sobre la situación apicola y los proyectos
para establecer la trazabilidad en su país.
G.C.: ¿Cuál es el panorama apícola de Uruguay?
Roberto Ferenczi: En nuestro territorio
contamos aproximadamente y sin tener datos exactos con un poco más de cuatro
mil apicultores que producen entre 12 mil y 14 mil toneladas de miel por año.
Aquí la apicultura sufrió los mismos avatares que toda la
región. Tuvo un boom en el 2002 y 2003 a partir del buen precio que habíamos
logrado en las exportaciones a Estados Unidos y eso hizo que mucha gente se
interesara en la apicultura. Algunos con buena proyección son los que continúan
ahora. Pero mucha gente lo hizo pensando que esos precios iban a perdurar, con
lo cual en estos momentos se están retirando del sector. Esto nos genera algún
tipo de inconvenientes porque tener colmenas mal trabajadas o abandonadas nunca
es bueno.
Todos en el sector estamos preocupados porque el precio de
comercialización que estamos teniendo de la miel esta en el punto del costo.
Estamos trabajando al costo.
G.C.: ¿Como sintió el apicultor uruguayo la baja de
precios?
Roberto Ferenczi: Quedó sorprendido porque la
baja ha sido violenta y muy grande. A pesar de que nosotros advertimos que el
precio a 2,20 o 2,40 dólar sería solo por poco tiempo y que tenia que
estacionarse en un dólar o un dólar con veinte, porque era lo justo para todos
los apicultores de la región. En ese sentido se hizo difusión, pero el
apicultor tenía esperanzas de que durara un poco más. Igualmente ninguno de
nosotros pensó que iba a ser tan bajo el valor. Todavía no entendemos cuál es
la razón que puede tener.
G.C.:¿Con respecto a la producción, cuáles son los
problemas e impedimentos que tienen los apicultores uruguayos? En Argentina, por
ejemplo, el tema de la trazabilidad
y las salas de extracción está complicando la producción.
Roberto Ferenczi: Nosotros solamente tuvimos
un cambio del tipo de análisis que ahora se hace en Alemania, por el tema de
los residuos. Eso ha hecho que el costo de los exportadores se incrementara, y
eso se lo tradujeran a los productores.
Nosotros todavía no tenemos impedimentos efectivos por la
trazabilidad, pero sabemos que es prioritario De allí que la SAU viene
promocionando y trabajando en ese sentido. Hicimos un manual de buenas prácticas
de manejo y estamos tratando de ver la forma de hacer la trazabilidad. En este
momento hemos hecho un convenio con una empresa que nos brinda un sistema informático
para que nuestros socios nos pasen la información de sus apiarios, que
certificaremos mediante inspecciones. Así podemos brindarle al socio la
posibilidad de tener la trazabilidad certificada o avalada por la SAU. Pensamos
que es un paso importante, porque la trazabilidad habría que tenerla desde el año
pasado y todavía no la tenemos.
G.C.: Esto lo están haciendo desde la Sociedad, Nno es como
en Argentina que el Estado lleva los registros y certifica la trazabilidad.?
Roberto Ferenczi: Nosotros ante la quietud de
los organismos del Estado que tendrían que hacerlo, no nos podemos quedar
esperando.
La idea es que de acuerdo al prestigio y trayectoria que
tiene la SAU, apoyada por este
sistema informático y el servicio de inspectores, los exportadores y
compradores tienen la posibilidad de certificar, ya que toda la información va
a ir a un servidor de EUA adonde todos pueden ingresar y averiguar como
“tal” productor trabaja sus colmenas.
G.C.: ¿Cómo está la situación gremial?
Roberto Ferenczi: La SAU tiene 1400 socios de
los cuales no todos se arriman a la Sociedad. Hay distintos dificultades de
comunicación que estamos tratando de resolver porque entendemos que hay una
parte que la SAU tiene como deuda, que es el tema de la extensión. Nosotros
principalmente por problemas económicos no podemos alcanzar la extensión que
quisiéramos tener. El manual de buenas prácticas de manejo que hicimos con
otros organismos no hemos podido lanzarlo como hubiésemos querido, llegando
hasta los productores para explicárselo.
Pudimos hacer reuniones y jornadas pero siempre dentro de la
zona cercana a Montevideo. Eso ha hecho que el sector exportador tomara la
responsabilidad de hacer la difusión a los productores. Eso suma, nosotros no
vemos mal que ellos hagan este tipo de difusión ya que tienen el capital para
hacerlo. La SAU a través del correo electrónico y de la página web ha
difundido las buenas prácticas de manejo, lo que significa una trazabilidad y
otros artículos de interés, pero queda limitada a aquellos productores que
tengan acceso a la informática.
G.C.: ¿Crees que el apicultor se interesa por capacitarse o
está quieto esperando?
Roberto Ferenczi: La sensación es que a veces
está quieto esperando, pero sabemos, por conversaciones más personales, que
está interesado que su producto se venda. Sabe que todo esto va a implicar una
modificación, tienen que modificar las plantas de extracción, tienen que
modificar las formas de manejo, porque si no, no van a vender.
G.C.: ¿El apicultor uruguayo está capacitado o le falta
mucho por aprender y llegar a los niveles de producción de calidad?
Roberto Ferenczi: Yo creo que el apicultor
nuestro tiene un gran nivel técnico. Realmente el apicultor conoce y se asesora
mucho de su región. Gracias a que los exportadores recorren la república y van
de los apicultores y les dan instrucciones de aquellas cosas que le faltan. Más
los que se asesoran con la SAU, que es un buen porcentaje, tenemos apicultores
que están en un muy buen nivel técnico. Cuando se hacen jornadas en su región
el apicultor concurre, entonces de esa manera aprende.
G.C.: ¿Cuál crees que son las dificultadles que tiene el
apicultor común para estar en el sistema, para poder producir eficientemente?
Roberto Ferenczi: Yo creo que el problema mas
grande que hoy tiene el apicultor es que se ha descapitalizado. Por lo cual se
encuentra frente a una cantidad de exigencias de los exportadores, que son el
reflejo del mercado internacional, y que se le hace muy difícil de cumplir.
Porque tienen que hacer inversiones que si no las hicieron aprovechando ese
cuarto de hora, las van a tener que hacer ahora en las plantas de extracción,
en los equipamientos, etc. La realidad es que las exigencias las pone el mercado
y hay que cumplirlas.
La SAU está
tratando de buscar diversificar la producción a los efectos de que el productor
se pueda defenderse mejor de estos precios, y si es posible buscar algún nicho
donde exportar con saldo agregado.
G.C.: ¿Cómo es el comercio exterior de Uruguay al lado de
Brasil y Argentina que son dos grandes productores?
Roberto Ferenczi: En general no me animaría a
hablar, pero desde mi posición de productor yo me siento sinceramente
reconfortado de tenerlos como vecinos. Porque este Congreso, por ejemplo, ha
sido posible gracias al apoyo invalorable de los argentinos y brasileros. Porque
la organización la hicimos, pero siempre consultado con Argentina que nos apoyó
y sugirió. Y con eso me siento reconfortado, y además, y sobretodo, porque al
estar obligados por las circunstancias, tanto argentinos como brasileros, han
tenido que ir más adelante que nosotros y nos van marcando el camino. Las
buenas prácticas de manejo que nosotros hemos elaborado las hicimos junto a una
persona de PROAPI y gracias a que trajo lo que venían haciendo en Argentina,
hicimos un ajuste a la realidad uruguaya y salió una guía.
G.C.: ¿La exportación es toda a granel?
Roberto Ferenczi: La gran mayoría si. Este año
tuvimos la satisfacción de que un socio nuestro logró hacer una exportación
de envasado a Dinamarca. Nos alegra muchísimo porque vemos que es un muy buen
ejemplo ya que muestra que cuando se quiere se puede. Este muchacho armó una
infraestructura muy especial y envío 75000 frascos de medio kilo.
El año pasado también se hizo una exportación de envasado
a Libia, pero la mayoría se vende a granel.
G.C.: ¿Cómo está el mercado interno uruguayo?
Roberto Ferenczi: El mercado interno esta
alrededor de los mil toneladas. Por lo que es solamente el 10 % de la producción
nacional, y eso dificulta la colocación de la masa que quiere colocar de
apicultores.
Nosotros estamos pensando en hacer una movida en julio (como
la que ya hicimos el 18 de julio del año pasado) poniendo carpas en las
distintas intendencias del interior, donde los apicultores de la región den a
degustar la miel, expliquen las bondades y enfaticen que la cristalizada no es
azucarada. Porque la miel es dura, no líquida. Se le está dando la miel líquida
los niños que se acostumbran a verla así, cuando prácticamente en todas sus
etapas está cristalizada. Después, obligado por la gente que quiere la miel
liquida, los apicultores empiezan a hacer procedimientos que no son acordes con
la calidad del producto y la deterioran.
G.C. Muchas Gracias