SENASA REITERÓ QUE DESDE EL 1 DE DICIEMBRE

SE EXIGIRÁ LA TRAZABILIDAD DE LA MIEL DESDE LAS SALAS DE EXTRACCIÓN

A partir de esta fecha, no se permitirán los envíos, ya sea en forma directa o a través de intermediarios, de tambores de miel que provengan de establecimientos no autorizados

 

 

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) les recuerdan que a partir del próximo 1º de diciembre de 2003 los tambores de miel, que se destinen a la exportación, ya sea en forma directa o a través de intermediarios, deberán provenir de salas de extracción inscriptas, registradas o habilitadas por el organismo nacional o por los Ministerios de Agricultura y Ganadería de aquellas provincias que hayan suscripto convenio, e incluir dicho número en la zona planografiada del tambor, en reemplazo del actual sistema de identificación de tambores mediante el Registro Nacional de Productores Apícolas (RENAPA). Con el simple inicio del trámite de autorización de la sala, se obtendrá un número con el que se podrá comercializar durante esta temporada.

Esta decisión modifica los plazos de inscripción determinados por la Resolución 186/2003 que se extendían hasta agosto de 2004 y se inscribe entre las medidas adoptadas por el organismo sanitario para identificar en forma fehaciente el origen de la miel, como consecuencia de la aparición, en agosto pasado, de residuos de medicamentos de uso veterinario prohibidos en mieles argentinas en mercados del exterior.

Estas medidas se inscriben dentro de las acciones adoptadas por el SENASA con el fin de mejorar el sistema de trazabilidad actual del sector apícola.

La Resolución SENASA Nº 186/03 explica detalladamente el procedimiento a realizar y los registros que deberán llevar las salas para asegurar el  funcionamiento del sistema. Todos los productores que cuenten con el número de habilitación otorgado por SENASA, previo a la vigencia de la normativa, se encuentran enmarcados en ella y no deben realizar ningún trámite adicional.

En el caso de tratarse de salas comunitarias, se recuerda a sus responsables que deben llevar todos los registros correspondientes y asegurarse que cada productor que extraiga, cuente con el Nº de RENAPA correspondiente.

Aunque el nuevo sistema, reemplaza la identificación del RENAPA por el número de sala de extracción de la miel, se recuerda que todos los productores deben contar con el Nº de RENAPA, sobre todo si no poseen sala propia y extraen en sala de terceros. El RENAPA continúa siendo obligatorio ya que lo acredita como productor apícola y la credencial le será requerida para todo trámite.

Las planillas de inscripción de las salas, así como las recomendaciones para su construcción y el uso de precintos de seguridad, se encuentran disponibles en www.sagpya.gov.ar/alimentos. Los interesados pueden requerir más información en los correos electrónicos lacteos@inea.com.ar ó mbacci@mecon.gov.ar.

 

Sistema

Además el SENASA estudia implementar una nueva metodología de análisis que permita obtener los resultados en forma más rápida al actual sistema. Se trata de los kits que analizan dos de los cuatro analitos provenientes de los nitrofuranos, que son los que se hallan con mayor frecuencia en las mieles.

Técnicos del organismo también analizan la posibilidad de incorporar a la Red de Laboratorios del SENASA a establecimientos europeos otorgándoles validez oficial a los análisis que estos realicen.

 

 

Muestras

En el marco de las medidas adoptadas por el SENASA desde agosto, se han realizado en nuestro país previo a la exportación, más de un centenar de análisis oficiales en cargamentos de miel que arrojaron resultados positivos en aproximadamente un 20 por ciento de las muestras.

Con respecto al origen de los nitrofuranos hallados en la miel, el SENASA continúa realizando análisis de productos denunciados por los productores y exportadores. Hasta el momento se ha constatado que se trata de productos ilegales, y existe una investigación abierta para detectar al o los responsables de su fabricación.

En tal sentido el SENASA solicitó a los productores apícolas, que mantengan la inocuidad de los productos de sus colmenas, evitando contaminarlos con residuos químicos y que sólo utilicen productos veterinarios habilitados por el organismo.

 

Exportaciones

En los primeros nueve meses de 2003 la certificación de exportaciones de miel alcanzó las 64.212 toneladas por un valor de 145.813.000 dólares, según los registros del SENASA. El principal destino para la miel fue Alemania, hacia donde se exportaron 28.575 toneladas por un valor de 63.248.000 dólares. También se envió el producto a Gran Bretaña, Italia, Australia y EE.UU., entre otros mercados.

 

Buenos Aires, 17 de noviembre de 2003.-