AEC
- El sector
apícola registró este año un fenómeno sin precedentes: el precio al
productor subió 237%, alcanzando niveles históricos. Si bien 2002 se
presentaba como uno de los peores años para la producción, la prohibición de
la miel china en el mercado mundial disparó el valor del producto argentino,
llevándolo a los niveles más altos de su historia. El kilo de miel tocó el
techo de u$s 2,4, mientras que el año pasado se pagaba u$s 0,8.
En
el mercado externo se llegaron a pagar 2.500 dólares FOB por tonelada,
superando ampliamente el promedio de 1.800 dólares.
Las
exportaciones argentinas de miel aumentaron 7% respecto del año pasado y su
valor repuntó casi 40% en este segmento, según datos oficiales. A pesar de que
el año pasado los Estados Unidos, que compraban 50% de la producción,
impusieron sanciones antidumping a la miel Argentina, entre enero y agosto de
este año las ventas al exterior llegaron a las 61.000 toneladas, por un monto
superior a los u$s 75 millones. Sin embargo, no se paralizaron las ventas al país
del norte, ya que los fraccionadores asumieron los costos arancelarios pagando
un precio aún más alto. El volumen exportado hacia el país del norte fue de
2.500 toneladas entre enero y agosto, registrando una caída de 86% respecto del
mismo periodo del año anterior. En tanto, Alemania se convirtió en el mayor
comprador de la Argentina con 27.732 toneladas, seguido por Gran Bretaña con
9.716 t. Según indicaron algunos exportadores, no hay esperanzas de que se
solucione rápidamente el conflicto con los EE.UU. En noviembre se abre una
instancia para pedir una revisión administrativa, pero no se espera que se
revierta la postura de las autoridades estadounidenses. La caída de China en el
mercado internacional fue el factor fundamental que presionó el fuerte repunte
de los precios argentinos, debido al importante aumento de la demanda de
productos apícolas argentinos. La miel oriental está vedada en muchos países
debido a los altos niveles de cloranfenicol que contiene, antibiótico prohibido
por la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA). Si
bien algunos brokers estadounidenses triangulan el producto motivados por la
diferencia de precios, la Unión Europea prohibió drásticamente su ingreso e
incluso se ordenó el retiro de productos de las góndolas.