A veces –muchas quizás- se
malinterpreta la Apiterapia y se la menoscaba aún intentando defenderla. Más
de una vez se escucha o lee que "no hay que generalizar, que tal
microorganismo, que la especificidad del germen causal, que etc. etc.".
Ahora bien, con qué conocimiento de causa se esgrimen estos argumentos?.
Creo que con pocos (ninguno) o con una visión errónea. Si dejo de
dedicarme a la lumbricultura por las abejas, no puedo pensar que la abeja es
como una lombriz con alas y aguijón. Las bases son totalmente distintas y
debo sacudirme los mitos y preconceptos arrastrados.-
Las medicinas alternativas
requieren en primer lugar mentes abiertas. La medicina oficial o alopatía
"desarma" al ser humano, va a sus partes más intrincadas, opera
con conceptos erróneos y olvida la integridad del individuo inserto en un
medio social. Si hablamos de tratar –por ejemplo- una tuberculosis, no
existe pregunta más inútil (y modelo de la medicina oficial) de que "¿si
el germen es sensible al propóleos?". Este error de enfoque es muy común
entre los denostadores de todo lo que es cambio, incluso si hablamos de
Apiterapia para las colmenas. ¿Porqué?. Porque la tuberculosis (o
cualquier enfermedad) no son entidades en si mismas, sólo están presentes
cuando las condiciones del huésped lo permiten. Si el propóleos no es
específico para matar al germen, pero aumenta las defensas del individuo,
facilita la movilidad de glóbulos blancos que van a atacar al germen
agresor y mejora el estado general del in- dividuo, es obvio que la
tuberculosis –en este caso- no tiene cabida, y aún sin matar bacterias
obtuvimos un excelente resultado. A eso me refiero al principio, a que en la
medicina oficial, la bacteria nos tapa el individuo. Si el tratamiento
hubiera sido el clásico: antibiótico específico, sólo hubiéramos matado
bacterias, no cambiábamos ninguna condición del huésped –salvo bajarle
las defensas- y en poco tiempo la recaída, o la cronicidad del tratamiento
para alegría de las multinacionales. En las líneas siguientes se
ejemplifica con más detalle una patología común: El alcoholismo, en donde
al no poder hacer variar la constante: Compulsión a tomar, nos ocupamos de
otras variables del individuo.-
Si entendemos al alcoholismo como
una enfermedad más, en la que los sucesivos tratamientos caen en el fracaso
de las recaídas, es decir: Volver al alcohol por más de la aparente
voluntad del enfermo, sólo queda –en este caso- lograr aunque sea en
parte que el alcohol no siga produciendo sus dañinos efectos, que se
estimule el apetito de la persona tratada y que su recuperación orgánica
sea lo más parecido a lo normal.-
Los productos de la colmena, en
este caso miel, jalea real, polen y propóleos tienen como característica
común el elevar y normalizar las defensas del individuo, lo que lo capacita
orgánicamente para enfrentar un cúmulo de inconvenientes esperables.-
Científicamente se ha demostrado
a este respecto del ácido 10-hidroxidocenoico, contenido en grandes
cantidades y en la jalea y el polen y en menor medida en la miel y el propóleos.
También se relaciona este efecto con los bioflavonoides, en mayor cantidad
en propóleos. Este mismo producto tiene la particularidad de aumentar la
movilidad de los fagocitos, (glóbulos blancos) y la actividad de estos
(fagocitosis), como así también la producción de anticuerpos (inmunidad
específica e inespecífica).-
En cuanto al consabido daño hepático,
este es menguado también por el propóleos, por su capacidad regenerativa
de tejidos, a la vez de su efecto hemostático (coagulador). La miel, por su
contenido en glucosa es el motor y regenerados del hepatocito (célula o
unidad funcional del hígado). La jalea obra como un reconstituyente
general, y el polen aporta todas las vitaminas.-
La fructosa, azúcar de
participación mayoritaria en la miel, tiene un mecanismo de absorción que
compite con el del alcohol, desplazándolo en gran medida y haciendo que
aún ante la ingestión del mismo (cosa que no podemos evitar) este sea
inocuo para el paciente al no ser absorbido.-
La miel, por su acidez tiene un
efecto aperitivo (aunque parezca paradojal) cuando es consumida entre 10 y
15 minutos antes de las comidas. El propóleos en solución alcohólica, en
los mismos horarios produce el mismo efecto, lográndose que el paciente
sienta la necesidad de comer que había sido desplazada por el alcohol. La
solución alcohólica de propóleos es aconsejable en muchos casos de
alcoholismo, ya que su ingestión, con baja cantidad de alcohol evita que el
paciente recaiga en el uso de bebidas ante la necesidad de su organismo por
el tóxico.-
Al conseguir
que el paciente entienda el uso de los productos de la colmena como un
tratamiento, se habrá logrado –con dosis adecuadas de los mismos- que el
paciente tenga satisfechas sus necesidades nutricionales, aún prescindiendo
del alimento.-
Listado de productos. Su
composición y efectos esperables
Miel: En este
caso su mayor importancia estará dada por la fructosa y su competencia con
el alcohol, por su efecto aperitivo y por ser el vehículo para otros
productos por su sabor agradable. Aparte, tiene un buen contenido en
minerales, substancias antibióticas y antioxidantes. Su contenido en
vitaminas es bajo, como así también proteínas y lípidos, que apenas se
detectan.-
Jalea real: Su
poder reconstituyente e inmunoregulador es alto, basado en el ácido
10-hidroxidocenoico, su contenido en aminoácidos, algunas vitaminas y gran
cantidad de oligoelementos. También tiene un mediano efecto antioxidante.-
Polen: Su
composición química es altamente compleja. Se considera al polen como el
alimento más rico en la naturaleza, su índice de Oser es de 86 (más alto
que la carne de ternera o la soja). Un kilogramo de polen tiene tres veces más
proteínas que un kilogramo de carne. Contiene todos los aminoácidos,
incluso los 10 esenciales. Contiene todas las vitaminas a excepción de la
A, pero en este caso tiene gran cantidad de carotenos (ProvitaminaA) que son
transformados en el proceso digestivo en Vitamina A. En algunos pólenes con
valores 20 veces más altos que los de la zanahoria. Tiene una alta cantidad
de minerales y oligoelementos, destacándose el calcio y el hierro, que por
ser orgánicos son de fácil asimilación. Tiene un alto poder
inmunoestimulante por el ácido 10-hidroxidocenoico, bajo nivel de hidratos
de carbono y los pocos lípidos que contiene, como todos los de origen
vegetal, bajan los niveles de colesterol plasmático. Tiene un buen
contenido de hormonas sexuales, tanto masculinas como femeninas. En este
caso es necesario recordar que las hormonas de origen vegetal no tienen
las contraindicaciones de las animales o sintéticas, su mecanismo de
acción es estimulante de las glándulas de secreción endógena, comportándose
como reguladoras de las mismas.-
Propóleos: Por
lejos es el producto de la colmena más estudiado. Se reconocen en él 20
propiedades, demostradas científicamente y clínicamente. Importan a los
efectos del alcoholismo básicamente las capacidades desintoxicantes,
inmunomoduladoras y antioxidantes. No por ello se deben despreciar sus
propiedades hipocolesterolemizantes, hipotensoras, antibióticas,
antiparasitarias, hemostáticas, antialérgicas, ni tampoco la gran cantidad
de oligoelementos que el propóleos contiene. Sus efectos básicamente se
apoyan en los fenoles (terpenos), habiéndose identificado a la fecha más
de 30 bioflavonoides. El total de componentes identificados supera los 250.
Comportándose en el organismo vivo como una substancia en constante
actividad y transformación de acuerdo al pH, temperatura, concentración,
etc. El propóleos se distribuye indistintamente por sangre y linfa,
llegando a todo el organismo, incluso a vesícula biliar (fuente de
parasitosis e infecciones a la que no llegan antibióticos comunes).-
Una característica importante de
los productos de la colmena, es que su consumo asociado produce una sinergia
de potenciación de los mismos, con lo que se logra bajar las dosis.-
Los productos de la colmena son
reconocidos como suplementos dietarios, no como medicamentos.-
No existe demostración alguna de
que tengan contraindicaciones absolutas (salvo al alérgico a la picadura de
abejas), y no existen problemas en cuanto a su sobre dosificación.-
Las contraindicaciones relativas,
en general son extensión de sus efectos. El polen sólo se lo puede
considerar como un alérgeno leve, capaz de causar un rash urticariano que
cede sin medicación. Este polen procesado por la abeja no puede
desencadenar el proceso alérgico que sí desencadena el polen atmosférico
)bronco espasmos, asma, etc.). La jalea real no tiene ninguna contraindicación.
La miel, como es obvio, está contraindicada en el diabético. El propóleos
sólo puede ser contraindicado en hipotensos severos y en hipoglucémicos,
como extensión de sus efectos.-
En resumen, ¿qué se ofrece
desde la colmena?. En primer lugar el bloqueo parcial de los efectos del
alcohol. En segundo lugar la desintoxicación, el elevar las defensa,
mejorar el funcionamiento hepático y salvaguardar al individuo de posibles
contratiempos en su salud. En tercer lugar (quizás primero en importancia)
es lograr que el paciente tenga una correcta dieta, que aún no alimentándose,
la logra por los productos de la colmena. Quizás en este punto se pueda
presumir de que un buen estado físico y anímico –el ver resultados-
predispongan al individuo, llevando su voluntad a tener otra actitud frente
al alcohol.-
La base de la oferta de los
productos de la colmena es que el alcoholista es el más reincidente de los
reincidentes, y si esto no se puede evitar, al menos trabajar en lo que si
está en nuestras manos.-
Lo anterior es un pobre resumen
de lo que se puede lograr con el uso de los productos de la colmena, no solo
en alcoholistas, sino en una gran cantidad de patologías.-
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Dr. Julio Cesar Díaz
– Delegado de SADA en San Luis
Bo. Norte – 6277 Buena
Esperanza – San Luis – Argentina
Telefax 02658-420135 – Cel.
02625-15-664407