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Los regulares rindes de miel no llegaron a compensar
los bajos precios
Una temporada que se preveía como un año record, según la opinión de
muchos apicultores y técnicos, quienes evaluaron el buen crecimiento de las
colmenas en primavera y el buen aporte de néctar que en general se observó en
diciembre, terminó en una cosecha regular debido a la sequía de enero que dejó
truncos los rindes de cada zona.
Los regulares o bajos promedios de producción de miel no llegan a
compensar los bajos precios del mercado, en un momento donde aumentaron los
costos de muchos de los insumos tradicionales como el gasoil, mano de obra,
tambores, medicamentos, etc., a los que hoy se les suman nuevos gastos como análisis
de miel e inversiones en el rubro de instalaciones de las salas de extracción.
Sin duda alguna, esta baja en las cotizaciones es un efecto dado por la
coyuntura de los bajos precios internacionales, los coletazos del efecto
nitrofuranos sobre la miel argentina y, por sobre todo, el gran peso de las
retenciones sobre los productos agropecuarios de exportación.
Hoy el camino a seguir, señalado por técnicos, comercializadores y
muchos apicultores es la identificación y diferenciación de la miel a través
de protocolos de calidad oficiales o privados en busca de una miel diferenciada
y trazable. Este camino sin duda conlleva un aumento en los costos de producción,
lo que lamentablemente hoy nos coloca en un aprieto para seguir adelante, ya que
aumentaron los gastos pero hasta ahora no se ha hablado o escuchado
nada acerca de ningún precio diferencial.
Para tener una idea general de cómo fue la temporada apícola en
diferentes regiones de nuestro país contamos con el testimonio de varios
socios:

En esta región (no de Santa. Fe) se distinguen tres zonas apícolas: la
del Note (zona de Ceres), donde las lluvias fueron escasas y tardías no
permitiendo un desarrollo normal de los trebolares tan comunes de esa zona y
haciendo que los productores no lograran más de 8 ó 10 kgs por colmena. En la
zona sur de esta región los alfalfares mejoraron algo estos rendimientos; las
colmenas dieron unos 15 kgs. por colmena. En la parte central de esta región,
predominantemente tambera y con muchos alfalfares, el año pasado nuevamente
comenzaron a sembrar melilotus, que pese a la falta de lluvias oportunas, este año
las colmenas dieron rindes de 20 a 25 kgs. Por colmena En toda la región las
lluvias tardías (mediados de enero) permitieron a las abejas hacer sus buenas
reservas para el invierno. Esto, sumado al buen estado sanitario de las
colmenas, facilita que los apicultores multipliquen sus unidades productivas
tanto como para ofrecerlas al mercado, y así poder paliar el déficit económico
ocasionado por la escasa producción de miel como para incrementar sus unidades
productivas para la próxima temporada.
La escasa producción y la gran necesidad de dinero para costear esos
gastos hicieron que los productores ya vendieran sus mieles, por lo que en la
zona queda muy poca miel en poder de sus productores.
Hugo Aguirre – San Guillermo (Santa Fe)
Buena Esperanza, sur de San Luis. El tiempo
fue excesivamente caprichoso, con bastantes lluvias, vientos y granizo, todo
ello en partes, no en forma general, así que de acuerdo a la ubicación de cada
apiario pudo haber sido una muy buena o muy mala temporada. En general fue
excepcional, y se marcó desde el comienzo cuando comenzaron a volar enjambres
en noviembre. Quien no pudo cosechar hizo su temporada con material vivo, ya que
hacía más de diez años que no se veían tantos enjambres. A la fecha,
mediados de marzo, se espera al menos una cosecha más, o dos, si no hay
heladas. Floración hay en abundancia y quedan las postreras, como el cardo
ruso, que aún no madura.
Se han superado los 80 kg., y más también.
La diferencia está en los que invernaron con miel, que llevan dos
cosechas de ventaja a los que alimentaron con sustitutos. Como es costumbre en
épocas de abundante alimento, no han habido comentarios sobre problemas
sanitarios; y lo que sí se repite es la pérdida invernal de colmenas entre las
alimentadas con sustitutos.
Julio Cesar Díaz – Buena Esperanza (San
Luis)
Zona Gral. Madariaga (Buenos Aires)

La temporada fue muy pobre
en esta zona que comprende a Gral. Madariaga, Maipú, Gral. Lavalle y algo de
Tordillo. Las colmenas salieron bien del invierno y desarrollaron muy bien en la
primavera hasta principios de diciembre. Ya entre septiembre y noviembre tuvimos
escasez de lluvias (80/90 mm. en tres meses), y en diciembre llovieron escasos
60/80 mm. que no alcanzaron a paliar semejante sequía. Consecuencia de eso,
comenzando el mes de enero se notó una merma considerable en la población de
las colmenas, que se vio reflejado posteriormente en el poco acopio de néctar.
Recién llovió el 30 de
enero, pero sirvió para que recién ahora, mediados de marzo, las abejas estén
pecoreando en el trébol blanco. En definitiva, fue un año malo a regular y
podemos hablar entre 15 y 30 kg. promedio por colmena. La sanidad en general fue
buena, solamente algunos colmenares con algún foco de loque americana y algunos
lotes con ataques temprano de varroa.
Carlos
Hoffer – Madariaga

En Mercedes fue un año regular. La temporada comenzó
bien con un muy buen desarrollo primaveral y buen acopio de néctar hasta
mediados de diciembre.
A partir de ahí hubo un corte abrupto debido a la
falta de precipitaciones hasta fines de enero. En febrero hubo una mejora pero
los rendimientos no llegaron a los 20 kg.
Guillermo Bori –
Mercedes (Bs. As.)
Zona Brandsen y Ranchos (sur
Gran Buenos Aires)

La primavera comenzó muy
bien, con buenas lluvias, aunque el clima algo inestable en cuanto a la amplitud
térmica entre el día y la noche, lo que ocasionó algunos problemas de
aceptación de traslarves, sobre todo en la zona más temprana.
Ya comenzado enero, con
buenas temperaturas, la temporada parecía excepcional, con muy buen acopio,
pero promediando el mes se acentuó una sequía que cortó la entrada en toda la
zona. Y finalmente llegó febrero que comenzó con mucho frío que se prolongó
casi hasta el final del mes, solo mejorando para esta fecha, lo que permitió
completar algunas alzas.
El promedio fue muy dispar
ya que también lo fueron las lluvias(promedio 25 a 30 kg.)
Roberto Imberti –
Loma Verde
Zona
de Exaltación de la Cruz (Bs.As.)

La primavera comenzó muy bien logrando hacer
las primeras fecundaciones para los núcleos en forma temprana. Durante fines de
octubre y noviembre el tiempo no ayudó mucho, ya que el frío y lluvias
complicaron bastante los núcleos ya hechos y, por sobre todo, las entregas.
Recién para el 10 de diciembre comenzó el
calor en serio y las floraciones empezaron a portar néctar que sirvió para
contrarrestar la decaída de noviembre viendo, así, los primeros rindes para
fines de diciembre.
A partir del 10 de enero se empezó a sentir
la sequía paralizando bastante las colmenas, hasta que recién a fines de enero
comenzó a llover en abundancia.
A mediados de febrero ya aportó algo,
mejorando un poquito a principios de marzo. En definitiva fue una temporada
bastante pobre, promediando los 15 kilos.
Con respecto al precio, nada bueno hay para
decir.
Por último, cuando parecía que el interés
por colmenas ajenas había desaparecido fui visitado y sorprendido por esta
gente, así que a cuidarse muchachos.
Guido Mambretti – Exaltación de la Cruz
(Bs.As.)
Zona de Río Cuarto (Córdoba)

La
temporada aquí fue de regular a buena, y sólo en algunos lugares puntuales fue
muy buena. La primavera arrancó muy bien en cuanto a desarrollo de cría; los núcleos
que se hicieron en septiembre y octubre se convirtieron pronto en cámara de cría
llenas de abejas, y en diciembre juntaron buen néctar. Los primeros días de
enero llovió muchísimo, entre 180 y 240 mm, lo que nos complicó la entrada a
los campos y, en algunos, pasó más de un mes sin poder llegar. No llovió recién
hasta mediados de febrero, lo que hizo que los melilotus maduraran muy pronto.
En síntesis, los rindes anduvieron entre los 35 y 40 kg. por colmena, lástima
que la tengamos que regalar.
Elio Cantarutti – Río Cuarto
Zona
de San Joaquín (Sur de Córdoba)

En nuestra zona los apicultores estamos
bastante conformes con los promedios de miel por colmena, que fueron de unos 40
kilos aproximadamente. Observamos durante todo el verano mucha mortandad de
abejas, sobre todo en las piqueras de colmenares donde había sembrado girasol
en las cercanías.
La gran preocupación es la poca remuneración
económica por kilogramo de miel, y la compra muy poco sostenida de los
acopiadores. La gran pregunta que todos nos hacemos en nuestra zona es cómo
sigue esto de las salas de extracción.
Javier Cersosimo – San Joaquín (CBA)
Zona Santa Rosa de Calamuchita (Córdoba)
Luego de tres años de sequía, este año la
primavera estuvo con buen tiempo y sólo a veces algo lluvioso, lo que favoreció
la floración y las colmenas ya que crecieron muy bien y con buena población
para la nucleada y buena fecundación de las reinas. En esta zona se corta la
entrada de néctar a mediados de diciembre. Recién en febrero comienza la
floración del monte, la que es regular, ya que se está recomponiendo de la
sequía. Los promedios de miel por colmena oscilan entre 15 a 20 kg., siendo
regular según la zona.
Julio Elía Guzmán - Santa Rosa de
Calamuchita (Córdoba)