PROGRAMA SANITARIO APÍCOLA
DEL
PARTIDO DE MAR
CHIQUITA. PRIMAVERA 2003. ENFERMEDADES DE LA CRÍA DE ABEJAS
Marcangeli, J.1; García M.d.C.2;
Vega, C.3; Cano, G.3; Distéfano, L.3; Martín,
M.3; y Quiroga, A.3
1.
Investigador Universidad Nacional de Mar del
Plata. E-mail: jamarca@mdp.edu.ar
2.
Directora Centro de Extensión Apícola, Partido
de Mar Chiquita. E-mail: ceapicultura@yahoo.com.ar
3.
Pasantes
Universidad Nacional de Mar del Plata
La República Argentina es un importante productor a nivel mundial de miel, destinándose más del 90% de su producción al mercado externo.
El principal problema
que acarrean los productores, no solo de nuestro país sino también del mundo
entero, es el relacionado con las enfermedades. Éstas, provocan innumerables pérdidas
que van desde una disminución de la producción hasta la muerte de las
colonias. En los últimos años se ha estimado que como consecuencia de las
enfermedades millones de colmenas mueren anualmente.
Los principales compradores de nuestra miel, los países de la Comunidad Europea, han venido incrementando las exigencias de calidad de los productos que compran, principalmente aquellos destinados al consumo humano. Esto ha llevado a la implementación de algunas medidas a nivel nacional que permitan salvaguardar la calidad de nuestra miel y cumplir así con los requisitos impuestos. Entre estas medidas podemos destacar la prohibición de la exportación de miel sin análisis que demuestren la ausencia de residuos de nitrofuranos, la extracción en salas habilitadas, la aplicación de un sistema de trazabilidad y la implementación de programas de control y erradicación de las enfermedades.
Tomándose en consideración lo anterior, el Centro de Extensión Apícola (CEA) del Partido de Mar Chiquita, en convenio con la Secretaría de la Producción del municipio y con Universidad Nacional de Mar del Plata (OCA N° 231/03), comenzó a desarrollar distintas tareas tendientes a la capacitación y asesoramiento de los productores locales. Con el fin de obtener un estado de situación del sector productivo apícola como punto de partida, el Centro de Extensión Apícola lanzó el Programa Sanitario Apícola del Partido de Mar Chiquita (PROSAMA).
En este trabajo, presentamos los resultados obtenidos en el plan de primavera 2003 referidos a las enfermedades de la cría de abejas.
Los análisis se realizaron a partir de las muestras provistas voluntariamente por los productores de la zona, quienes previamente fueron capacitados acerca de la forma correcta de obtención de las mismas y la manera de acondicionarlas para su posterior análisis en laboratorio.
Cada productor tomó muestras de cría de abejas en el 30% de las colmenas de sus colmenares, seleccionadas aleatoriamente.
Toma
de muestras
Se tomó un cuadro de la cámara de cría y se cortó una sección del panal de 12cm por 8cm con cría abierta y sellada. Estas secciones se envolvieron en papel de diario y se las colocó en bolsas de plástico. Estas muestras fueron mantenidas en la heladera hasta el momento en que se analizaron en el laboratorio. Cada muestra fue rotulada individualmente, indicando nombre y apellido del productor, número de muestra y número de colmena.
Para la determinación de las distintas enfermedades se siguió la metodología siguiente:
a)
Loque
Americana (Método
hanging drop)
Los panales de cría
fueron inspeccionados, abriendo con una aguja los opérculos de las celdas con
el fin de detectar posibles escamas de Paenibacillus
larvae. Ante un caso probable, se tomó una muestra, la cual fue frotada
sobre un portaobjetos. Posteriormente, se lo fijó a llama y una vez frío se lo
tiñó con fuccina. Luego se lo lavó con agua y se observó el preparado al
microscopio óptico con lente de inmersión (1.000X). La presencia de esporos de
loque se detecta por el movimiento browniano característico.
b) Varroasis
Cada una de las celdas de cría operculadas fue abierta con la ayuda de una aguja de disección, extrayéndose cada una de las larvas o pupas de abejas en desarrollo. Estas crías fueron inspeccionadas individualmente para detectar la presencia de los ácaros sobre sus cuerpos o en el interior de las celdas. El nivel de infestación se determinó como el número de celdas infestadas con el ácaro Varroa destructor sobre el total de celdas desoperculadas.
c)
Loque europea
La presencia de esta enfermedad bacteriana se determina por la observación directa de la cría abierta de abejas. Cuando las larvas se encuentran infectadas, su coloración cambia del blanco perláceo al amarillo y adoptan posiciones extrañas en el interior de las celdas. Asimismo, se detecta un fuerte olor a podrido.
d) Cría
Yesificada
Se examinó a ojo desnudo cada una de las celdas con el fin de determinar la presencia de momias blancas o negras características de esta enfermedad. El nivel de infestación se determinó como el número de celdas afectadas por el hongo Ascosphaera apis sobre el total de celdas analizadas.

Las muestras analizadas
confirmaron la presencia de esporos de la bacteria Paenibacillus larvae
en el 16.9% de los casos, observándose un significativo incremento con respecto
al plan anterior (Figura 1). En todos los casos, el análisis microscópico de
las muestras confirmó la sintomatología observada en los cuadros de cría (opérculos
hundidos y perforados, aspecto grasiento y fuerte olor).
A
pesar de observarse un nivel de infección no muy elevado, un aspecto
interesante a destacar es que si analizamos la incidencia de esta enfermedad por
productor, resulta que el 70% de ellos mostró resultados positivos frente a la
presencia del patógeno (Figura 2).
En la totalidad de los apiarios se detectó la presencia del ácaro Varroa
destructor. Sin embargo, en términos generales, los niveles de infestación
no resultaron muy elevados, registrándose una prevalencia promedio de 2.42% ±
3.69. Este valor resultó bajo si tenemos en consideración que los análisis
fueron efectuados de manera previa al tratamiento primaveral.
En la gran mayoría de los casos, los niveles no superaron el 5%, detectándose
en varias de ellas la ausencia del parásito (Figura 3).
Solamente en muestras provenientes de dos productores distintos, los
niveles fueron muy elevados, llegando en un caso a un 20%.
Un hecho a resaltar es que los niveles promedios de infestación de los
productores que se adhirieron en esta estación al PROSAMA fueron
significativamente mayores a los registrados por aquellos productores que venían
del programa anterior (otoño).
Los niveles de esta enfermedad resultaron más bajos de los esperados, obre
todo si consideramos que esta patología es frecuente en las colmenas que salen
de la invernada y comienzan su período de expansión.
Del total de muestras analizadas el 14.08% arrojó resultados positivos
(Figura 4). Sin embargo, al igual que en el caso de la loque americana, si
analizamos los resultados por productor observamos que en el 60% de los apiarios
se detectó la enfermedad (Figura 5). Estos resultados muestran que esta patología
presenta una amplia distribución en los colmenares de la región.


La
presencia de momias blancas y negras infectantes fue detectada en una muy baja
proporción de las muestras, siendo su valor promedio de 9.85%. (Figura 6). Si
consideramos los resultados por productor vemos que en el 50% de los apiarios
analizados se detectó su presencia (Figura 7).

CONCLUSIONES
Los resultados obtenidos en este Programa brindan una información de gran
importancia desde dos puntos de vista. Primeramente, nos permite obtener un
estado de situación sanitaria de los apiarios de la zona, sabiendo cuáles son
las patologías presentes y su grado de desarrollo. Por otro lado, y no menos
importante, nos posibilita el desarrollo e implementación de planes de cura y
control de las distintas enfermedades que afectan a las abejas. En este aspecto,
destacaremos que todos los productores que se adhirieron al PROSAMA realizaron
una cura coordinada contra Varroa,
aplicándose en todos los casos el mismo principio activo, siendo distinto al
aplicado durante la cura otoñal. En este aspecto, hemos comenzado con un plan
de rotación de medicamentos autorizados con el fin de disminuir los riesgos de
generación de resistencia.
Para el caso de colmenas con problemas de loque americana, los productores
involucrados fueron asesorados de manera individual sobre la manera de actuar
frente a la presencia de esta enfermedad, no sólo en lo que respecta a los
medios curativos, sino también en técnicas de manejo de colmenas enfermas y
desinfección del material contaminado con esporas.
Nuestro objetivo es poder generar una conciencia a nivel productor de manera
tal que cada vez sean más los productores que se adhieran a este Programa. De
esta forma, se obtendrá un mayor control de las distintas enfermedades y se
podrá reducir el impacto negativo que éstas presentan frente a nuestras
producciones.