Actitud
A fines de agosto
se cumplió un año del primer alerta sanitario recibido desde Inglaterra por
residuos de metabolitos de nitrofuranos en mieles argentinas.
En un año muchas
cosas han cambiado, los apicultores hemos pasado por diferentes estados desde
incredulidad (ya que no iba a pasar nada), sorpresa (pues veíamos que el
mercado de la miel se derrumbaba), miedo (porque nadie sabia que como estaba su
miel), frustración (ante la falta de respuestas y acciones concretas frente al
problema) y por ultimo resignación (hay que seguir sin saber como, ni donde
esta el problema).
En este año la
apicultura ha tenido un giro impresionante sin poder encontrar su rumbo firme o
con algunas señales que no son del todo comprensibles. Ya no dudamos que este
es un tema comercial y como no tenemos el poder como sector de sentarnos a
esperar que aclare debemos ajustarnos, nos guste o no, al mercado externo, al
cliente. De nada nos sirve saber que en otros países hacen curas preventivas o
se utilizan productos no recomendados, nuestra realidad es una, más allá que
cada uno la interprete como quiera.
A un año del
problema, los técnicos apícolas argentinos se han reunido en el Workshop de
mieles, convocados por el PROAPI, tal como lo hizo anteriormente frente a los
grandes problemas de la apicultura Argentina como fueron y son la Loque
Americana y la Varroasis. Posiblemente las conclusiones no serán lo más jugoso
de la cuestión, sino el cambio de actitud frente al problema. Todos sabemos que
vivimos frente a un estado diezmado y con pocos recursos, lo que hace que los
problemas se creen, en vez de resolverlos. La credibilidad de cada técnico
oficial en un cambio de actitud frente a este problema será relativa a su
compromiso real con el sector, pero en esta reunión de trabajo se vio que los más
comprometidos le están haciendo frente al problema, sin conocer demasiado a su
enemigo.
Ante todo esto los
apicultores seguimos trabajando, sin duda esta temporada posee una alta cuota de
incertidumbre, nadie se atreve a pronosticar nada, ni precios, ni cantidades ni
formas de pagos, nada…
Ahora sabemos que:
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Hace falta miel en el mundo, Europa necesita un 40% de lo que consume y
Argentina puede seguir exportando miel de una calidad que China no produce.
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Tenemos que producir mieles de calidad, sin residuos o dentro de los límites,
es decir miel vendible.
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Hay cosas que cambiaron, como los análisis de la miel antes de cualquier
operación comercial, trazabilidad, registros y formas de pago.
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El tope de precio lo pondrá el mercado, ya que nuestras mieles compiten
con las mieles Chinas, pero también con las Australianas, Turcas y hasta con la
que producen los mismos Europeos.
Con estas
herramientas tenemos que comenzar a trabajar esta nueva temporada, sin
definiciones precisas, ni tratamientos detallados. Para todos ha sido un año
difícil, para algunos más y para otros menos, pero de que nos sirve estar
apesadumbrados por lo que ya fue.
Esta no es una
postura ingenua, ya que hay muchas cosas de por medio para todos, pero si
cambiamos nuestra actitud al menos la viviremos mejor, mas despiertos y con la
mente más despejada.
El ciclo de la
abeja no cambio, el orden de la colmena tampoco, no han variado la forma de
hacer núcleos o de sacar miel, hagamos lo que sabemos hacer y tratemos de estar
atentos a lo que pasa.
A esta altura ya solo es una cuestión de actitud…
Lucas Martínez
Presidente
SADA