(Exaltado)
Pienso en el largo camino a
transitar, la madurez ausente y la ineficiencia.
Recuerdo el año 1995 y sus exigencias primer mundistas para la extracción de miel, tecnificación paradójica.
En el Azul de aquellos años
nos propusimos junto a colegas utópicos informar que la 220/95 comprendía
exigencias extraordinarias, vislumbramos en nuestras mentes a futuros tamberos
acorralados y en la ruina.
Lamentablemente nuestro país
en pañales alberga siempre en sus entrañas funcionarios de ocasión que
promulgan a unos cuantos pasos remotos de nuestras realidades; éstos avivan la
llama de sus asientos dictaminando a favor de justificar su existencia
enquistada en el aparato devorador.
Pienso en los colegas
laboriosos en quienes reinó la ilusión efímera de la bonanza, que creyeron y
pidieron por ejemplo créditos para asumir con responsabilidad y orgullo el
ascenso hacia el primer mundo: salas lujosas sin precedentes terrenales que
albergan hoy celosas y herméticas a cientos de tambores que duermen la siesta
invernal.
Santiago Martín
Exaltación
de la Cruz