Apiterapia Hoy en Argentina , Cuba,

                    Uruguay y Colombia            

                 

                  Control de calidad de los

                        productos de la colmena

 


APITERAPIA HOY en Argentina, Cuba, Uruguay y Colombia, es un nuevo libro sobre apiterapia enriquecido por las experiencias clínicas de los autores.

Con un lenguaje claro y sencillo el Dr. Julio Cesar Díaz con un sentido inconformista y critico nos lleva a la realidad en cuanto a salud se refiere marcando el mercantilismo que lo rodea, dando a mayor cantidad de gente la posibilidad de elección.

Gentilmente el autor nos autorizó a publicar en “Gaceta del Colmenar” un pequeño adelanto de dicha publicación.

 

  La importancia de este tema en esta obra debería ser nula. El proceso aludido corre por cuenta de los apicultores y elaboradores de los productos. En la práctica diaria se sabe que esto no ocurre siempre y se entregan a veces productos de baja calidad. Es por ello que el consumidor debe estar alertado y saber qué exigir en cada caso para obtener los buenos resultados que espera.

   Nada más frustrante que no obtener lo que uno espera de algo. Mucho más si se ha pagado por ello y más aún si se espera un beneficio en la salud.

   En muchos casos las variaciones y/o adulteraciones en los productos no son detectables a simple vista, ni aún con análisis de línea. Por ello es que el consumidor debe intentar obtener los productos en alguien de confianza. Se ha visto que ese alguien de plena confianza es el apicultor “ que vive a la vuelta de lo de mi cuñado“ o algo parecido. La realidad dice que pese a que los productos de ese apicultor no tienen aprobación de bromatología y quizás no hayan sido elaborados en condiciones de “ laboratorio “ son casi siempre más que los que sí han pasado ese proceso y tramitación pero son manejados inescrupulosamente por afán de lucro. Esto no es una generalización. No se pretende que todos los apicultores son buenos o que todos los comerciantes son malos; sólo es un reflejo del sentir de la gente hacia los productos naturales. No sólo a los de las abejas. Existe la creencia de que un producto natural ( el mal llamado “ ecológico “, algo de onda verde ) no puede ser natural si viene con una buena presentación, una correcta etiqueta o un apoyo publicitario /comercial por detrás.

   Por otro lado – y luego del sabotaje del propóleos de 1992 – queda el temor no dicho de que un producto de gran nivel comercial pueda volver a ser saboteado.

   Otro de los argumentos en contra, y que considero altamente valedero, es que muchos de estos productos de gran nivel comercial no poseen – algunas veces – indicación sobre su concentración o cantidad del producto sobre el total de la preparación; o dosis recomendada y/o horarios para su toma, como tampoco la indicación sobre en que usarlo o en que casos no usarlo ( contradicciones ). Por ello es que se amplía este capítulo, considerando que mientras más sabe el gran público, más difícil será engañarlo.

   Al entrar ya en el tema específico debemos saber que casi todos los productos de la colmena son: Fotosensibles ( se altera y/o degradan por la luz ). Termosensibles ( son afectados por la temperatura )e higrocópicos ( absorben humedad que los altera ).

Apitoxina o veneno de abejas: Debe ser conservada en frío, tapada de manera que evite luz y humedad. Puede ser estabilizada en laboratorio. Los preparados con apitoxina ( inyectables o cremas ) ya son elaborados con el veneno estabilizado :y generalmente no son “caseros “ como los otros productos.

Cera: Esta es usada muy poco como  elemento principal, y mucho más como vehículo de otras preparaciones. Dada la cantidad de aceites esenciales y/o sustancias volátiles que contiene, pierde mucho al ser calentada.

Jalea Real: Esta debe ser conservada a menos de 4ª C, evitando luz, humedad y aire, que la oxida haciéndole perder su efecto. También puede ser estabilizada con miel, siendo en este caso muy difícil de degradar.

Miel: La luz, humedad y temperatura elevada le hacen perder muchas de sus propiedades. La miel calentada es fácilmente detectada al gusto. La luz hace que esta cristalice con mayor rapidez. El aumento de su contenido de humedad a más de 20% hace que esta pueda fermentar por levaduras. La mayor cantidad de agua de una miel, no es problema de calidad ni de la abeja: Es lisa y llana adulteración. Adulteración burda si las hay, ya que a más de fermentar es fácil demostrarlo en forma casera. Por su peso especifico elevado, un litro de miel pesa 1400 gramos. La miel es 40% más pesada que el agua. Si un litro de miel pesa menos de 1400 gramos, tiene agua, tiene agua.

Otra adulteración frecuente en la miel es con Jarabe de Maíz de Alta Fructuosa (JMAF). Esta adulteración sólo puede ser detectada en laboratorio; y tal como lo demostrara un informe de ADELCO de tiempo atrás, es demasiado frecuente. Es más, una de las muestras era jarabe casi tan puro que sólo se encontraron vestigios de miel. Estas adulteraciones son violación a las normas.

Polen: Este tiene una gran cantidad de elementos comunes a la jalea real, pero más estabilizados en forma natural. Como de él veremos que se esperará mucho, con más razón debemos estar atentos a que no haya sido inactivo. El polen es un elemento tan rico en nutrientes que una humedad por encima del 8% con temperatura propicia lo inactiva por fermentación en cuestión de horas. Debe ser conservado en frío, o al menos bien tapado para que no absorba humedad del ambiente. La luz lo inactiva por efecto de  los rayos ultravioletas. Debe ser conservado al oscuro o lejos de las luces directas. Obvio que debemos rechazar un polen secado al sol, ya que es un elemento inactivo, casi inerte.

Finalmente la temperatura también lo inactiva. A más de 45º C el polen comienza a perder sus propiedades por la destrucción de muchas de sus moléculas. La mayoría de las secadoras industriales trabajan a más de 55º C. Para ahorrar tiempo en el secado (y energía) a veces se las regula a mayor temperatura, con lo que se consigue un mayor daño al producto.

Por lo que vimos, ni el polen ni la jalea real pueden ser adquiridos en un comercio en que hayan estado por ejemplo en una vidriera, o en envases transparentes a plena luz, se debe considerar que bromatología exige para el polen envases transparentes. En el reino del revez nada es imposible.

Propóleos: Sufre los mismos inconvenientes que el anterior, la luz directa lo inactiva, la humedad lo hace fermentar y la temperatura también lo inactiva. En general al estar elaborado y envasado no hay problemas con la luz y la humedad; pero sí con la temperatura elevada, ya que los productos elaborados con propóleos a altas temperaturas son los menos eficaces, caramelos por ejemplo. Hay quien elabora caramelos agregando propóleos cuando bajo la temperatura de la masa. Esto hay que preguntarlo. El propóleos comienza a perder sus propiedades a más de 52º C.

No creo ser repetitivo al insistir que los productos de la colmena tienen respuesta rápida, y que, cuando ésta no se ve es porque el producto no reunía los requisitos de calidad. En alguno de los pasos de la extracción-fraccionamiento fue alterado. Por accidente, desconocimiento o mala fe, ello no importa, lo real es que el producto no da el beneficio esperado y la única manera de evitar esto es con un productor-proveedor responsable. Quedan fuera de cuestión cosas tales como la presentación o el precio o creer que una campaña publicitaria o marca conocida es sinónimo de garantía de calidad 

Tal como pasa con los medicamentos, los alimentos, una vez aprobados por la oficina burocrática correspondiente, carecen de seguimiento. Ello lleva por ejemplo a los médicos a no recetar determinadas marcas de fármacos porque se sabe que no tienen respuesta . ¿Por qué?. Porque en algunos casos delictivos por cierto se presenta una muestra para aprobación y es otro el producto que sale a la venta. Estos casos no son aislados ni pocos ¿Quién no cambió su marca de café o yerba porque ya no venia como antes? ¿Quién no cambió su marca de nafta porque la que usó toda la vida ahora le tapa el carburador de su auto o le rinde menos que antes? ¿Qué madre no notó que su bebé le quita la cara a la mamadera que contiene la misma marca de leche en polvo que consumió toda la vida? Es más, ¿Quién no cambió el comercio de su preferencia porque la atención ya no es como antes?

Estas variaciones ejemplificadas al azar siguen las mismas leyes que lo dicho antes. Todo cambia, y tras del rédito económico, generalmente cambia para peor. A fin de no sobreabundar en el tema, me remito a un texto ajeno, íntegramente copiado de una publicidad de una conocida marca apícola en una también conocida publicación.”No hay casi nada en este mundo que alguien no pueda hacer un poco peor para venderlo un poco más barato. Y la gente que solo se fija en el precio constituye el grupo de sus víctimas naturales”  John Ruskin.