Para que podamos
enterarnos de los cambios a venir se agregaron estos artículos, que son síntesis
de los artículos originales.
Distintos programas y proyectos de ámbito europeo
buscarán la presencia de contaminantes químicos, hasta ahora indetectables en
alimentos
La red europea CASCADE inicia sus
actividades para estudiar los contaminantes químicos en alimentos. Pero no lo
hace sola. Varios proyectos de investigación a nivel europeo se han puesto en
marcha para dar respuesta global a un problema del que, por el momento, no se
conoce toda su dimensión.
CASCADE es una red de expertos que, bajo la coordinación del instituto
sueco Karolinska, estudiará los contaminantes químicos en alimentos y sus
riesgos asociados, como así también los efectos sobre el organismo humano y
los niveles tolerables de exposición, entre otros aspectos. La red reúne a
unos 70 investigadores de 16 institutos de toda Europa, entre los cuales hay
expertos en biología molecular, químicos, epidemiólogos, toxicólogos, fisiólogos
y endocrinólogos.
Muchos compuestos químicos que se incorporan a los alimentos han pasado
desapercibidos a los controles rutinarios.
Cócteles de
contaminantes
Donde hay una buena comprensión científica, y existen
más datos, es a un nivel más «mecanicista», químico y celular. Sin embargo,
apenas se sabe algo sobre la relación entre la exposición a contaminantes y su
efecto sobre el metabolismo humano. Para empeorar las cosas, los contaminantes
se han venido estudiando individualmente, cuando en la realidad, de la
alimentación no se ingiere únicamente
un compuesto sino varios.
Ahora se busca estudiar en
laboratorio el efecto de diferentes cócteles de contaminantes. Lo que
se pretende es averiguar si el efecto de diferentes contaminantes juntos es
igual a la suma de los componentes o si se producen efectos nuevos resultantes
de la interacción.
Hay un proyecto europeo, que responde al acrónimo de
EDEN, que persigue precisamente eso. EDEN forma parte de CREDO cluster, que
agrupa cuatro proyectos más ocho asociados, una iniciativa multicéntrica sin
precedentes para estudiar el riesgo químico en todos los posibles
compartimentos del ecosistema y de la cadena productiva y alimentaría.
Enfermedad y
contaminantes
Hace tiempo se sospecha que el DDT está asociado a la
aparición de endometriosis y cáncer de mama. Aunque se trata de un compuesto
ya prohibido, es muy persistente y puede hallarse en el ecosistema mucho tiempo
después de haberlo usado. Hay otros compuestos, tan persistentes como el DDT,
pero que todavía no se controlan y cuyos efectos, si los tienen, podrían verse
en años venideros.
Es la táctica de CASCADE pero también
la de SCALE, detalla Olea, otra iniciativa europea que persigue actuar de forma
preventiva sobre los grupos más sensibles. SCALE evaluará los efectos de la
exposición a contaminantes a través de múltiples rutas (desde objetos, o
ropa, hasta agua y alimentos). Uno de los objetivos es llegar a imponer en los
productos que se comercializan la declaración obligatoria de la composición,
incluyendo los contaminantes, lo que podría incluir el declarar en alimentos
los residuos de compuestos tóxicos que pueden estar presentes.
La incógnita sigue siendo cuál es la
vía de exposición. Se cree que una de las más importantes es la de la comida,
pero tampoco se descarta otras como la exposición ambiental o por contacto, e
incluso que actúen combinadas. De ahí el interés de la UE en promover
iniciativas como CASCADE, SCALE o CREDO Cluster, que abordan el problema de la
contaminación y sus efectos de manera global
Algunos compuestos con actividad similar a la de los estrógenos continúan
presentes en el medio ambiente años después de su aplicación en agricultura.
Apoyo
europeo para la industria nacional. Aportan más de 11, 6 millones de euros
La
calidad tiene su recompensa económica. Pero en la exportación, a los clientes
ya no les convence el folleto que pregona "la excelente calidad" de
tal o cual producto. Quieren pruebas, y si es posible, ser ellos mismos quienes
establezcan los parámetros que validen la calidad del bien o la prestación
comercializada.
Para
allanar el camino, sobre todo a quienes más les cuesta la tarea de homologar o
calificar productos y servicios, es decir las pymes, la Comisión Europea
-mediante su delegación en nuestro país- y el gobierno argentino, con el
Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) al frente, firmaron el
convenio de cooperación denominado "Mejora de la eficiencia y
competitividad de la economía Argentina", que contempla el desembolso de
11,6 millones de euros.
"Mejorar
la competitividad implica incorporar equipamiento costoso", sostuvo,
durante el anuncio a la prensa, el director del INTI, Enrique Martínez. Por
este motivo, y en concepto de cooperación, la Unión Europea aportará fondos
por más de 6,2 millones de euros (el resto será aportado por el gobierno
nacional) para la compra de equipos para los laboratorios que "funcionarán
como referentes y parámetros de calidad" para los productores. La
adquisición se realizará mediante una serie de licitaciones internacionales a
partir del segundo semestre de este año.
El
proyecto prevé realizar una caracterización de la miel,
una tipificación de los quesos y también el control de calidad en madera y
muebles, microelectrónica, software, telecomunicaciones, rocas de aplicación y
minerales no metalíferos, en un término de dos años y medio.
Los beneficiados
"Estos
sectores fueron elegidos de común acuerdo con la gente de la UE porque tienen
un alto potencial exportador a ese mercado, pero el objetivo principal es
mejorar y estandarizar la calidad y hacerla sustentable en el tiempo", añadió
Martínez. No es que el productor argentino -continuó-esté lejos de cumplir
con las normas de calidad, lo que sucedía hasta ahora es que no habían
laboratorios de referencia para avalar la calidad."
"Este
es sólo un ejemplo de la cooperación que la Comisión Europea realiza con la
Argentina", explicó el delegado del bloque comunitario en el país,
Angelos Pagkratis. En efecto, este programa se firmó dentro de una cartera
cooperativa acordada entre la Argentina y la UE, que abarca el período
2001-2006, y un presupuesto de cooperación de 65,7 millones de euros.
Estas noticias (que no son las únicas) nos están indicando lo que hace mucho tiempo estamos pregonando. Las reglas del juego están cambiando. Los controles de los alimentos serán cada vez más estrictos. Muchos opinan que son barreras para poner trabas a nuestras exportaciones. Pero de la forma que queramos pensar “el cliente siempre tienen razón”.
La contaminación de algunas de nuestras mieles con nitrofuranos sigue siendo “sospechosa” y “extraña”.
Antes
se quejaban que nuestras mieles llegaban a precios muy bajos y perjudicaban a
los productores; hoy se quejan que nuestras mieles son muy caras y perjudican
a los importadores-envasadores, que son los más fuertes y con más influencia
para poder perjudicarnos.
Afortunadamente Argentina tiene cantidad y calidad en sus mieles y muy pronto saldrá de este problema. Pero deberemos estar muy atentos y exigir a los organismos oficiales que deben brindarnos toda la seguridad de los productos que inciden en nuestras producciones.
Por otro lado, nos llegaron muchas consultas de los productores ante la falta de compra de miel de los exportadores. Esto se debió a muchos factores; pero esencialmente al “achique” del stock tanto de los importadores como de los exportadores de mieles (compradas según ellos a un alto precio) ante el temor de la baja de precios por la entrada de las mieles chinas al mercado, cosa que no ocurrió hasta el momento; y según versiones del momento no ocurrirá por lo menos este año. En estos momentos, tímidamente están llegando pedidos del exterior, y algunos exportadores ya volvieron a comprar, aunque a precios más bajos. Pero los primeros informes sobre las cosechas europeas (todavía falta para que finalicen) son pesimistas, especialmente los relativos a las mieles monoflorales. Hay que recordar que posiblemente para fines de julio, principios de agosto, empecemos a tener pedidos de mieles del mercado norteamericano. Yo pienso que en el mercado mundial van a faltar mieles claras la próxima cosecha.
También quiero informar estas buenas noticias que nos
hace llegar el Boletín Nº 86 elaborado por SAGPyA. Téc. Andrea Janin/ Sra. María
de los Santos. Dirección de Industria Alimentaría. Una buena noticia para el sector apícola acaba de conocerse: Canadá ha
dejado de monitorear el ingreso de miel Argentina debido a que las autoridades
sanitarias han reconocido las medidas de control impuestas por Argentina para la
exportación de miel.
Por otro lado, la Unión Europea, mediante la decisión
432/2004 CE, acaba de dar a conocer el listado de países cuyos planes de
monitoreo de residuos han sido aprobado en forma definitiva, y Argentina se
encuentra entre ellos.
Un caso similar ocurrió hace apenas unos días con
Estados Unidos. El país del norte aprobó el Plan CREHA que lleva adelante el
SENASA. Esto asegura la disminución de los controles en los puertos y facilita
la operatoria de exportación.
Hasta la próxima.