Los apicultores pedimos acciones no palabras.
Cómo Ud. observará hoy, la sociedad vuelve a su antigua publicación, la Gaceta del Colmenar reconocida tanto nacional como internacionalmente por su calidad y contenido, siendo la revista apícola más antigua en idioma castellano.
Desde 1991 hasta la fecha salió el Boletín del Colmenar como medio de comunicación entre los socios de SADA, resolución tomada por la CD de ese momento ya que por la crisis que pasaba la sociedad era insostenible la Gaceta, editando el Boletín para que el sector no quedara incomunicado con la sociedad.
Hoy unos cuantos años después, en base al esfuerzo de un gran número de socios es que reeditamos la Gaceta del Colmenar. Nuestro principal objetivo es seguir comunicados pero con una mayor calidad tanto de imagen como de contenido.
Para los que conocieron la Gaceta esperamos cumplir con lo que fue la mística gaceta en sus primeros 590 números editados desde 1939 hasta 1991. Para lo que no la conocieron esperamos que este nuevo formato con mayor calidad sea de utilidad, tanto en la transmisión de ideas como en sus artículos técnicos.
Pero lamentablemente este cambio positivo no se puede festejar como es debido, ya que la crisis que pasa nuestro sector no hay tiempos ni ánimos para ello.
Hace muy pocos días, por segunda vez en forma de protesta, los apicultores tuvimos que marchar a la Plaza de Mayo con nuestros ahumadores en busca de respuestas claras de nuestros gobernantes.
El presente de la apicultura es confuso, numerosos grupos de apicultores intentan reunirse con funcionarios nacionales y provinciales solicitando soluciones. La apicultura en estos meses a llegado a la Secretaria de Agricultura, Ministerios, SENASA, el senado de la Nación y la Cámara de Diputados y quien sabe a cuantos lugares más. Por primera vez luego de lo del propóleos la apicultura ocupa páginas enteras en la prensa nacional.
Esperemos que esta presión tenga respuesta.
La apicultura Argentina ha llegado a ser una de las cuatro apiculturas mas destacadas del mundo, la base de este crecimiento fue la técnica y el empuje de los apicultores, con una presencia muy pequeña del estado.
Hoy es necesaria una transformación donde el estado tiene que estar presente con apoyos nítidos, definiendo una política clara con compromiso de los técnicos y políticos del sector.
Esperemos que el estado este a la altura de las circunstancias y no tengamos que ser nuevamente y solos los apicultores los que definamos la transformación de la apicultura.
Pedimos hechos, no palabras….ni papeles.
Lucas Martínez
Vicepresidente a/c.
SADA