ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

 

Ing. Agr. Raúl Carlos Pérez

Ministerio de Asuntos Agrarios y Producción de la Provincia de Buenos Aires

Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (UNLP)

 

 

La alimentación es un proceso de actividades químicas y de mecanismos fisiológicos en el cual hidratos de carbono, grasas, proteínas y otros nutrientes se transforman en materiales para la formación del cuerpo y producción de energía (House 1964).

Se debe considerar a la alimentación desde el punto de vista de la nutrición, en donde la miel y el polen, conjuntamente con el agua, permiten que las colonias de abejas cumplan con sus funciones vitales para la producción.

La miel es esencialmente una combinación de hidratos de carbono -entre un 95% y un

99,9 % de azúcares- y, en menos cantidad, de proteínas (cenizas, ácidos y otros componentes que aportan energía). El polen es la fuente principal de proteínas -entre un 7% y un 35%-, vitaminas, lípidos y minerales que otorgan gran plasticidad al organismo.

La abeja invernal de larga vida posee necesidades energéticas de miel, aumentando el consumo de polen a fines de invierno al producirse el reemplazo de abejas viejas con el avance de la estación, ya que se encuentran crías en diferentes estadios de desarrollo y crecimiento hasta que se equilibra la población en la primavera.

Es muy importante poder evitar el stress en las colonias. Por lo tanto, con el manejo integrado de los factores de producción -sanidad, genética, alimentación y manejo de espacios, se logrará un normal desarrollo de las mismas. Entonces, a fin de lograr una producción económicamente rentable es fundamental lograr una coincidencia entre el flujo máximo de néctar de la zona en donde está instalado el apiario -y con la mayor cantidad de pecoreadotas posible en las colonias-, con lo cual se logrará una óptima cosecha. Sin embargo, esto resulta a veces dificultoso a causa de invernadas poco uniformes, razón por la cual se deberá controlar la alimentación para obtener un buen desarrollo de las colonias de abejas.

Dadas las expectativas de buenos precios para la venta de miel, algunos productores cosechan completamente sus colmenas. Lo aconsejable en estas situaciones es que en la época oportuna se realice el adecuado manejo de la alimentación, con la preparación rápida y efectiva de sustitutos de alimentos (jarabes, tortas) que permiten evitar futuros problemas nutricionales. Estos deberán ser preparados con ingredientes genuinos y de calidad para no arriesgarse en formulaciones caseras o artesanales desconocidas que puedan traer grandes perjuicios económicos. Es recomendable que en la preparación de jarabes no se emplee miel debido al riesgo de contraer enfermedades. De la misma manera, no es conveniente el empleo de polen, ya que transporta, entre otras cosas, esporos de Loque Americana.

Es importante recalcar que las formas de manejo se deberán realizar de acuerdo a las características del lugar como a las condiciones climáticas reinantes, y también según sea la situación de cada colmenar en particular y del tipo de explotación que desarrolle el productor apícola. Con este criterio, se deberá prestar especial atención al manejo que se pueda efectuar con los alimentos, y en especial con la alimentación artificial, ya que si no responde a una programación previamente establecida se producirán importantes pérdidas en el colmenar. Como ejemplo podemos mencionar el hecho de emplear jarabes de estímulo para desarrollar las colonias al inicio de la primavera sin tener las suficientes reservas de miel y polen acondicionadas oportunamente.

Un Estudio realizado por R. E. Rogers, del Departamento Ho Agricultura de Kentville NS, establece las comparaciones nutritivas de diferentes sustitutos de miel, los cuales son presentados en el siguiente cuadro

 

 

JMAF 55

JMAF 42

GLUCOSA

AZUCAR DE CAÑA BLANCA

55% Fructosa

42% Fructosa

50% Glucosa

100% Sacarosa

41% Glucosa

53% Glucosa

50% Sacarosa

 

4%   Otros azúcares

 5% Otros azúcares

 

 

77% Sólidos

71% Sólidos

80% Sólidos

100% Sólidos

 

 

*Referencias:

JAMF: Jarabe de Maíz de Alta Fructuosa

 

Este estudio se efectuó en el mes de otoño tomando como base la disponibilidad de los azúcares presentes comercialmente en esa región.

El ensayo consideró el atractivo, la velocidad de consumo y las características relacionadas con la manipulación y el almacenamiento del JAMF 55, JAMF 42, la glucosa y el azúcar de caña. Los jarabes de alta fructuosa han sido producidos por hidrólisis enzimática.

Es de destacar que los azúcares de alta fructuosa son azúcares invertidos que pueden ser producidos por hidrólisis ácida o enzimática, y además se sabe que aquellos producidos por hidrólisis ácida pueden ser mortales para las abejas. Un estudio (Jachimowicz y Sherbiny, Alemania, 1975) descubrió que las concentraciones de HMF, Hidroximetilfurfural, por debajo de 3mg/100 grs. de jarabe no resultan perjudiciales para las abejas, mientras que un nivel de HMF de 15mg/100grs. de jarabe, que es común en azúcares comerciales invertidos por hidrólisis ácida, causa un incremento significativo en la mortalidad de las abejas debido al proceso de ulceración que se produce en el intestino de las abejas. La hidrólisis enzimática modifica la molécula de sacarosa produciendo azúcares simples -glucosa y fructuosa- y sin producir formación de HMF

Analizando el resultado de los objetivos propuestos en el estudio mencionado, R. E. Rogers concluye que el JAMF 55 fue el mejor alimento para las abejas y que la Sacarosa también lo es por su rendimiento, aunque en menor medida que el primero. Por otro lado, con respecto a la Glucosa concluye que la misma no es para nada recomendable.

Con relación a los sustitutos de polen, existe una gran variedad de formulados comerciales listos para usar, aunque también se comercializan ingredientes para preparar formulaciones artesanales. Es de destacar la importancia de controlar las sustancias que forman parte de estas preparaciones a fin de no tener sorpresas desde el punto de vista de la nutrición de las abejas. También es recomendable no incluir sustancias inadecuadas para el normal desarrollo de la población.

Entre los sustitutos de polen encontramos:

 

Formulados comerciales listos para usar

 

*Componentes naturales y vegetales.

*Proteínas: 35-45% según marca comercial.

*Núcleo vitamínico: Vitamina A, B1, B2, B6, B12, C, D3, E, K3 y otras.

*Humedad: no superior al 10%.

*Aminoácidos esenciales, ácido fólico, pantotenato de calcio, antioxidantes, colorantes y saborizantes permitidos entre otras sustancias.

 

 

Núcleos para preparar formulados

 

*Harina de soja desgrasada, leche en polvo descremada, levadura de cerveza deshidratada, etc.

*Núcleos proteínicos vitamínicos de laboratorios autorizados.

 

Es necesario concienciar al productor apícola con respecto a que si bien la alimentación artificial de las colonias de abejas es una herramienta útil y de gran ayuda, no habrá que descuidar de ninguna manera la nutrición de las abejas dada la importancia que tiene el hecho de poder invernar colonias de abejas vigorosas, todo esto a fin de obtener un excelente desarrollo de las mismas al inicio de la temporada.