B. C.-- Están trayendo un nuevo producto a la Argentina que es un instrumento para hacer controles de calidad. ¿Me podría explicar en qué consiste?.-

Salvador Riolobos.-Siempre estamos tratando de innovar. En viajes anteriores e traído algo renovable para la apicultura. El primer año trajimos colorímetros de manos. Acto seguido, los hidrómetros para medir la humedad en el polen, dando a conocer así aparatos que acá no se conocían. Un grupo de apicultores amigos han estado en noviembre en Extremadura aprovechando que era la feria de apicultura en la localidad de Don Benito, y me dijeron que tenían serios problemas con el antibiótico en las colmenas, que necesitaban algún tipo de medio que fuera mejor que estos aparatos tan caros que hoy utilizamos los grandes laboratorios. Ellos me obligaron de alguna manera a buscar algo que fuera rápido y barato. Es así que enseguida nos pusimos en contacto con ciertos laboratorios de Europa y hemos conseguido un kit especial para miel donde se puede detectar la tetraciclina.
B. C.--¿Este aparato tiene que utilizarlo una persona especializada o puede el apicultor común o el exportador utilizarlo también?
Salvador Riolobos- En primer lugar no es un instrumento sino que es un ” kit de detención”, y lo puede utilizar desde un niño hasta una persona mayor. El mismo se asimila fácilmente y lo bueno es que nos proporciona una detección de veinticinco partes por billón. Este pequeño equipo es esencial para el apicultor porque le va a detectar en el momento si contiene tetraciclina o si hizo las curas de las colmenas fuera de tiempo. Eso es lo bueno del equipo. Es fenomenal porque el apicultor puede saber si se pasó en la dosificación y si la hizo mal, de manera que a posteriori, cuando vuelva a curar, sabrá que tiene que bajar la dosis.
B. C.-- ¿Con esto puede defender su miel?
Salvador Riolobos- Por supuesto, porque me he dado cuenta que en la Argentina no hay laboratorios oficiales. Ese es un problema para el sector apícola, y no sólo de Argentina sino de cualquier país del mundo.
B. C.-- Al ser tan sencillo, ¿se lo puede utilizar en cualquier lugar, ya sea en el galpón o donde se tengan los tambores?
Salvador Riolobos- Si, donde sea. Es tan sencillo que en quince minutos uno ya tiene la respuesta, lo cual indica si se curó bien o mal.
Salvador Riolobos- Es confiable al 100%. Lo que sucede es que los equipos de laboratorio cuestan unos 40.000 dólares, y por supuesto que tienen mayor nivel de detección.
Salvador Riolobos- En esto precisamente se está avanzando, y los mismos laboratorios están llevando a cabo trabajos al respecto.
B. C.-- Este kit se utiliza en Europa… ¿Allí el apicultor lo utiliza masivamente?
Salvador Riolobos-Sí. Pero de todas maneras hay que tener en cuenta que nuestra apicultura es diferente. Nosotros trabajamos a través de cooperativas, entonces el que analiza es la cooperativa y no el apicultor. Este kit sirve para veinticinco muestras, o sea que es bastante grande.
Salvador Riolobos- Puedes tener diez o cien tambores. Este viene con un dial en el cual se vierte la miel y se prepara la disolución. Luego se lo pasa por un reactivo y se lo deja durante quince minutos hasta que reaccione y automáticamente se le coloca una tira de papel que acompaña, la cual determinará si es positivo o negativo.
Salvador Riolobos -En principio se lo va a comercializar en forma personal, por encargo. De costos no puedo hablar porque yo solamente he manejado el equipo, y no puedo dar valores precisos porque no los conozco. Lo único que puedo decir es que funciona al 100%.
B. C.—Muchas Gracias.