Mano a mano con Marcelo Del Hoyo, quién nos cuenta como trabaja el PROAPI

 

Sin duda la investigación y la extensión no están en nuestro país pasando por su mejor momento. El PROAPI creado hace unos años, si bien cambio su estructuración en este tiempo, puede sobrevivir a un modelo que no privilegia el desarrollo de la investigación apícola a pesar de ser los primeros exportadores mundiales. Muchos de los problemas, como lo de los acaricidas artesanales o del control de las enfermedades, sin duda encontrarían solución si se aportara más a la investigación y el desarrollo de ciencia aplicada y menos a normas que traten de delinear como se deben hacer las cosas, pero no aporten instrumentos técnicos.

Marcelo del Hoyo nos comenta esa realidad y como hacen para sobrevivir.

 

BC.- Mucha gente opina que está bien que el PROAPI desarrolle el producto pero no ven bien que lo comercialicen. ¿Cuál es tu opinión?

Marcelo del Hoyo.-  Lo que te puedo decir es la filosofía con la que hacemos esto, hacemos todo lo mejor posible, trabajamos mucho con el desarrollo del producto y después no tenemos subsidios internacionales fantásticos, el único que tuvimos fue el de FONTAR  hace unos años, que era plata del BID.

Recibimos mucha plata que la usamos para el desarrollo del Beevar, y  el Oxavar, también tenemos otros productos, uno a base de timol y otro a base de rotenona, que no los ponemos en el mercado por el problema de costos que actualmente hay en  la Argentina.  La realidad es que tenemos que pagar el crédito pedido al BID, que no es nada más ni nada menos que $ 400.000.

La única forma que tenemos de pagar esto es comercializando los productos que hacemos. También lo que intentamos, es licitar estos productos para que los comercialice alguna empresa. Todas las experiencias que tuvimos, tanto con empresas grandes como en la primer licitación en la que estuvo Bayer a nadie le interesó el producto porque el mercado apícola es muy chico. Después intentamos con empresas chicas, las mismas sucumbieron al poder del INTA y no lo pudieron hacer.

Ante esto y la necesidad del dinero decidimos comercializarlo nosotros. Tomamos el modelo de los Ingleses, donde los investigadores toman un producto que desarrollaron, le pagan un canon a la institución que lo hizo posible y se quedan con  una parte de la ganancia, es algo normal en Inglaterra y en EE.UU., acá no está bien visto.

 

BC.- Una de las cosas que puntualmente se critica es que  a través de los promotores ha realizado una fuerte extensión. ¿Tiene el promotor la objetividad necesaria al recomendar un producto comercializado por el mismo organismo técnico?.

Marcelo del Hoyo.- Lo que pasa es que son profesionales y tienen que tener la ética que se les inculca en la Universidad.

Cuando me pongo a trabajar, a desarrollar un producto, pienso que es lo mejor, y como pienso que es el mejor lo recomiendo. Todo el que me conoce lo sabe, doy charlas y no me planto y le digo a todo el mundo que tiene que usar Oxavar o Beevar. Incluso te digo que el  Beevar con el precio que tiene, no se puede usar.

De los promotores puedo decir que algunos son bárbaros y otros no los conozco tanto en la  parte de la ética profesional, seguramente alguno le herrará y por ahí en su afán de vender puede decir compre esto, porque el se gana unos pesos, pero es algo que no podemos manejar pero que no nos gusta que pase.

Otra cosa que estamos intentando es poder manejar el tema de los becarios con la ganancia, que estaba casi perdido. Nosotros estábamos perdiendo todos los promotores, deben quedar el 30 % de los que teníamos, y los que tenemos los mantenemos con lo que sacamos de estas ventas, también es difícil mantener estructuras como el PROAPI sin un peso, hoy por hoy no podemos hacer otra cosa. Ojalá viniera el estado nuevamente y dijeran ¡¡tomen, esta es la plata que tienen para investigar!!!. Podríamos volver al sistema antiguo y darle esto a cualquier negocio de apicultura para que lo comercialice, pero hoy no es esa la realidad.

 

BC.- Básicamente el problema estructural que tuvo el PROAPI como cualquier organismo de investigación es la falta de fondos, ¿Siguen buscando fondos?

Marcelo del Hoyo.-  Nosotros lo que estamos haciendo, para que tengas una idea, con lo que sacamos de la venta de Oxavar, mantenemos la estructura de Balcarce, que es todo PROAPI Balcarce, camioneta, sistema de evaluación de Reinas, etc. Nadie nos da plata para trabajar, estamos manteniendo los sistemas de investigación, ahora estamos a punto de desarrollar productos nuevos, también estamos con el tema de residuos antibióticos, si no tuviéramos esto estaríamos parados.

La triste realidad de nuestros compañeros, es que están todos parados, ojalá pudiéramos terminar de vender oxavar para poder pagar el crédito, y así demostrarles que los desarrollos que nosotros planteamos son factibles.

 

BC.- Ustedes pidieron un crédito. ¿Nunca existió o existe una línea de apoyo directo?. Vos con un crédito estás obligado a desarrollar el producto y que ese producto sea factible,  si el producto no funciona, ¿qué pasa?

Marcelo del Hoyo.- Teóricamente, una empresa privada se funde y un organismo estatal te endeudas, son las reglas del juego. Cuando vos pedís un crédito para hacer algo nuevo tiene que haber un cierto rédito, en otros países hay una estructura de estado que te banca este tipo de cosas, en Argentina nunca lo hubo.

 

BC.- Es decir, que ustedes tienen que hacer esto por una falencia en la estructura del estado.

Marcelo del Hoyo.-  Sí, en otros países como  Brasil está Leonel Goncalvez, esa gente tiene subsidios desde que yo tengo uso de razón, todos los años se los renuevan sin presentar papeles y ellos trabajan cómodamente, eso en Argentina no existe.

 

BC.- Básicamente acá hubo líneas de investigación, de FAO por ejemplo, pero luego no hubo otros proyectos de varroa, sino de flora. ¿Por que siendo varroa uno de los principales problemas no se consiguen?, ¿pensas que hay poca capacidad de gestión?

Marcelo del Hoyo.-  El tema de varroa es complicado,  para desarrollar productos hay mucha presión de empresas, no hay mucha plata internacional para desarrollar estos productos.

 

BC.- ¿Es por eso que todos los que trabajan en investigación, trabajan con los organismos estatales?.

Marcelo del Hoyo.-  Exactamente, porque  en la plata para desarrollar productos de varroa en el plano internacional están las empresas en el medio, por eso después los productos valen fortunas. Gracias a Dios tuvimos las posibilidades de haber desarrollado un producto a base de oxálico que es muy barato, si lo hubiera desarrollado cualquier empresa multinacional este mismo producto valdría cinco veces más. Hay que ver los pro y los contra de todo esto, no hay plata internacional para desarrollar productos, por lo menos no en subsidios, sí hay tomando riesgos.

 

BC.- ¿Posiblemente es más fácil para estudiar el ciclo asexuado de la varroa?.

Marcelo del Hoyo.-  Si vos querés estudiar el ciclo asexuado de la varroa vas a conseguir plata, ahora, si vos querés estudiar una nueva droga para el control de varroa no vas a conseguir plata internacional, quizás sí, pero es muy difícil.

 

BC.- ¿Tienen en vista desarrollar otro tipo de productos o drogas?.

Marcelo del Hoyo.-  Vamos a seguir con el tema de aceites esenciales, o sea, desde el lado del PROAPI vamos a seguir con todo el tema del orgánico porque me parece que desde el estado tenemos que seguir con esa honda de moléculas orgánicas, con  las moléculas sintéticas la idea es dejárselas para las empresas, como por ejemplo productos a base de Cumafos, y apoyar a empresas que quieran hacerlo.

 

BC.- Desde Argentina uno lo ve medio difícil.

Marcelo del Hoyo.-  Sí, es muy complicado, en realidad es una discusión que tenemos. Hay que ver como lo podemos hacer, creo que te lo voy a poder decir la Expo Miel del año que viene.

Por ahora tenemos otro producto que estamos trabajando con Martín Eguaras, también de base orgánica, con aceites esenciales, que puede llegar a funcionar con una base fuerte de timol y con un precio más o menos económico, básicamente en el sector orgánico.

Hoy tenemos que ver si podemos bajar el costo  fuera del país del Beevar, ver si vender fuera del país nos permite bajar el costo interno, porque ahora todo el mundo descubrió que el Beevar era el mejor que existía y  no se puede usar porque vale $ 5. 

 

BC.- Muchas Gracias