Nuestra opinión sobre la resolución 353/02.
Por fin se aclaró una preocupante duda que teníamos los apicultores argentinos: Mediante la Resolución 353/2002 el SENASA resolvió sobre la inscripción, registro y habilitación de las salas de extracción de miel.
Lamentamos que las autoridades encargadas de salvaguardar o sostener la actividad apícola no la hayan valorado con los mismos parámetros que siempre ha sido la meta de la SADA: preocuparse de todos los apicultores por igual (pequeños, medianos o grandes), incluyendo también a los futuros apicultores.
A partir de esa Resolución, ¿quién se podrá iniciar en apicultura con esta regulación que limita desde el comienzo?. ¿Cómo continuarán produciendo los pequeños apicultores que no pueden cumplir con tantas exigencias innecesarias?. Siempre nos preguntamos: ¿quién las pide?, ¿para qué exigir lo que no se exige?. No nos olvidemos, menos aún los Gobernantes que pasan, que la apicultura argentina integra el club de los grandes en el concierto mundial y ese lugar se logró con la apicultura que venimos haciendo con reglas que al parecer aceptan quienes nos compran la miel en el mercado internacional ¡¡¡¡pero no las aceptan nuestros técnicos!!!.
SADA reconoce que algunos de sus reclamos ante el SENASA por sus intentos de normatizar la actividad apícola con obligaciones carentes de criterio técnico, de sentido común y de oportunidad fueron atendidos, por eso hoy tenemos una norma algo más cumplible que aquella Resolución 220/95.
Hoy SADA exhorta, a quien corresponda, que la Resolución 353/2002 sea modificada de modo que no impida el desarrollo de la futura apicultura. De no ser así este gesto administrativo corre el riesgo de detener el crecimiento real del sector apícola argentino y, además, inducirá al desconocimiento de la norma, tal como sucedió con la Resolución 220/95.
La apicultura argentina puede necesitar normas que la ordenen o regulen PERO QUE NO LA OBSTRUYAN O DETENGAN!. No se trata de ser permisivos pero sí de ser realistas atendiendo las verdaderas necesidades y posibilidades.
Comisión Directiva Nacional de SADA.