Excelentes perspectivas para la exportación de todos los productos apícolas.

por Alejandro Zaks.

 

En esta complicada actualidad que nos toca vivir en nuestro país, con la angustia que nos provoca la inestabilidad tanto económica, social y política, nuestro sector tiene el privilegio de ser uno de los pocos que en la actualidad tiene excelentes perspectivas para desarrollar la exportación de todos sus productos. Esto, como todos lo sabemos, provee de divisas a nuestro país, como así trabajo para nuestra gente.

No sólo hay que ver la cantidad de pedidos insatisfechos que existen desde el exterior, sino la cantidad de gente nueva interesada en entrar en este mercado.

Sería reiterativo hablar de los programas económicos que han destruido la producción en nuestro país, pero por las características especiales de nuestro mercado apícola las demandas insatisfechas del exterior pronto pondrán de pie a nuestros productores.

Para el propóleos y la jalea real tendrán los productores que organizarse para tener volumenes de venta y controles de calidad, es muy difícil en la actualidad encontrar productores que puedan satisfacer los volumenes y calidades pedidas.

También sucedió con el polen, que ante pedidos de solamente 1.000 kilos no existió proveedor que pudo satisfacer esta demanda de inmediato, sino con promesas de entregas futuras y escalonadas.

Algo parecido sucedió ante el pedido de cera estampada (si bien los pedidos fueron de más volumen), pero parece que nuestros estampadores de cera no pueden cumplir con los volumenes o no les interesa el mercado externo por diversos motivos.

Quiero aclarar que no únicamente de la Unión Europea llegan pedidos, sino de todo el mundo y, en especial, de países latinoamericanos.

En el mercado de la miel  se temía una baja de precios para este año y una falta de demanda del exterior debido, entre otras cosas, a las medidas de dumping que los Estados Unidos impuso a China y a Argentina, pero debido a una cosecha de miel, que en general fue entre regular y mala a nivel mundial, y a la prohibición de entrada de mieles Chinas a la Unión Europea y otros países por haberles encontrado que había mieles que estaban contaminadas con cloranfenicol, esto a cambiado el panorama.

Las exportaciones de miel Argentina en los dos primeros meses del año estaban alrededor de casi un 50 % menos que en el año 2001.

En los dos últimos meses, según las estadísticas oficiales, subió notablemente el volumen de lo exportado.

Para el primer cuatrimestre del año 2002 tenemos exportado 33.262 toneladas de miel contra 37.838 toneladas del cuatrimestre 2001; casi sólo un 14% de diferencia.

Esperemos que este impulso sirva para organizar nuevamente nuestra producción y que no solamente nos contentemos en recibir pedidos del exterior, sino que nos organicemos y nos lancemos a conquistar nuevos mercados, sobre todo con exportaciones de valor agregado y no solamente con materia prima. Tenemos el clima, tenemos la tierra, tenemos la gente, tenemos grandes zonas que pueden ser dedicadas a la producción ecológica, tenemos la obligación de imponer nuestra marca y calidad.

Esta es una oportunidad que varias veces la dejamos escapar de las manos, esperemos que esta vez tengamos la sabiduría de saber imponernos.

Como diria Ortega y Gasset  ¡Argentinos a las cosas!

Hasta la próxima.