EFECTO DEL NUCLEADO DE COLMENAS SOBRE LA PREVALENCIA DE VARROA

(VARROA  JACOBSONI OUD.)

 

RODRÍGUEZ, G. ; MARIANI, F.:MARTINEZ,E.

INTA EEA Hilario Asacsubi. PROAPI

 

INTRODUCCION

 Varroa jacobsoni Oud. es un ácaro ectoparásito de la abeja mellífera (Apis mellifera). Aunque su hospedero original ha sido Apis cerana, la abeja asiática, este ácaro se ha esparcido rápidamente por el mundo (Bradbear, 1988). En la actualidad resulta ser una de las enfermedades más serias que afronta la producción apícola mundial (Matheson, 1995).

La difícil situación en que V jacobsoni posiciona a la actividad apícola, se manifiesta en la inmensa y variada generación de información, que abarca aspectos de su dinámica poblacional (Boot. et al. 1994; Eguaras, 1993; Fries et al, 1994; Ruijter, 1987; Fries et al, 1996), de la interacción con diferentes situaciones ambientales (Issa, 1994) y de su control con los más diversos productos (Colin 1990; Ruitjter et al. 1991; Milani et ai. 1989; Pettis et al. 1991; Greatti et al 1992; Imdorf et al. 1995)

El uso de preparaciones artesanales, así como la falta de productos efectivos para alternar, han acelerado el proceso de desarrollo de mecanismos de resistencia por parte del ácaro (Eischen 1997. Wokshop sobre control de varroa 1996). En este marco cobra importancia el concepto de manejo integrado como estrategia, combinando prácticas de manejo que puedan reducir la eficacia reproductiva, el uso de acariciadas orgánicos,. para preservar la calidad de los alimentos, y la utilización de acariciadas sintéticos en momentos determinados, si fuera necesario (Ritter 1993}.

Se ha observado que la remoción de cría operculada reduce significativamente la población de ácaros (Ruttner y Koening, 1979, citado por Fries & Hansen 1989; Fries & Hansen 1989). Sin embargo esta técnica (Ritter, W in Living with varroa 1993) que involucra el encierro de la reina y una. rotación precisa de marcos de cría, no sería factible para una apicultura en gran escala.

Sin embargo, para los productores que nuclean sus colmenas en la primavera, se presenta como alternativa. Los marcos de cría operculada que se extraigan de las colmenas que se nucleen,, podrían tener el efecto de `'trampa de varroas", ya que durante la primavera, las varroas adultas que han permanecido en foresia. obligada durante el invierno tienen necesidad de introducirse en las celdas con cría para multiplicarse (Fries 1993). Esto reduciría la prevalencia total de Varroas en dichas colmenas. Por otro lado al confeccionar los núcleos sólo con cría operculada, las varroas que permanezcan en abejas adultas y las. que emerjan junto a las abejas, no encontrarán celdas con larvas a punto de ser operculada (estadio larval L5) para multiplicarse. De esta manera, al permanecer en foresia obligada, las varroas reducen su eficacia reproductiva y hay mayor oportunidad de limpieza entre abejas (grooming) (Ritter 1993). Esta situación interfiere con la multiplicación del parásito. Durante 23 días no habría disponibilidad de larvas L5 para que se reinicie el ciclo reproductivo y en un periodo de 8 días toda la población de Varroa se encontraría en foresia.

Para poder diseñar un control estratégico es necesario conocer de manera particular qué puede aportar cada práctica, es por ello que el objetivo de este trabajo fue evaluar la prevalencia de Varroa (V jacobsoni Oud.) en núcleos confeccionados con cría operculada. con cría mixta, y en las colmenas que les dieron origen.

MATERIALES Y MÉTODOS

Se utilizaron colmenas pertenecientes a la asociación Cooperadora de la EEA INTA H. Ascasubi, destinadas a la producción de miel, ubicadas en el Valle Bonaerense del Río Colorado.

El 28 de Noviembre de 1998. se escogieron al azar l2 colmenas, a 6 de ellas se le retiraron marcos con cría operculada (CO) y a las otras 6, mareos con cría mixta (CM), operculada y abierta. Dada las condiciones de las colmenas no se extrajo igual cantidad de marcos de cada una, sino que se consideró muy importante que los marcos de cría operculada lo estuvieran en su totalidad y que las colmenas quedaran con al menos 5 marcos de cría para no afectar la producción de miel. Con los marcos de cría se confeccionaron 14 núcleos.

Los núcleos integraron dos tratamientos, uno de ellos (7 núcleos) confeccionado solo con cría operculada (NO) y el otro (7 núcleos) con cría mixta (NM).

Cada núcleo se armó con dos marcos de cría, un marco de cera estampada y un alimentador interno tipo doolitle. Se colocó una celda real y 1 litro de jarabe de azúcar ese mismo día.

Cuando los núcleos se pasaron a cámara de cría (4l1/99), se colocó en las colmenas proveedoras de cría {CO; CM) y en las nuevas colonias (NO; NM), pisos adaptados para el recuento de varroas. Los recuentos se hicieron semanalmente durante un mes, y luego se efectuó un shock químico. La población total de ácaros resulta de la sumatoria de los recuentos semanales más los ácaros caídos luego del shock químico.

El ensayo finalizó el primero de Febrero de 1999. Como una medida del estado final de las colmenas y núcleos, se evaluó el área de cría. Para obtener este parámetro se midió la diagonal mayor y menor de cada elipse, de esta manera la superficie de cría se expresó en centímetros cuadrados. Todas las colmenas (CO y CM) produjeron miel para cosecha.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En la tabla 1 se presentan los recuentos totales de Varroa jacobsoni, desde el 4-1-99, al 1-2-99, y el promedio para grupo, CO, CM, NO y NM. La variabilidad de estos datos dificulta su análisis estadístico.

En el gráfico 1  presenta la población total, en promedio de v. jacabsoni, para cada grupo, al finalizar el ensayo. La prevalencia final de V: jacobsoni fue 37% menor para las colmenas donadoras de cría operculada (CO), que para las colmenas donadoras de cría mixta (CM). La prevalencia en los núcleos confeccionados con cría operculada tiene un 57% menor, en relación a los confeccionados con cría mixta.

Los tratamientos acaricidas no son el 100% efectivos, por lo tanto una menor población. de varroas al finalizar la temporada tiene importancia sobre la población residual post-tratamiento.

E1 efecto de un acaricida de contacto sería máximo, después de los primeros quince días a partir de Ia confección del núcleo ya que en ese momento todas las varroas se encuentran en foresia obligada durante aproximadamente 8 días. De esta manera la colonia iniciaría la temporada productiva. con una mínima prevalencia de varroa.

El gráfico 2 muestra el recuento semanal de V. jacobsoni caídas naturalmente durante el periodo 04/O1/99 al O1/02/99, para CO y CM Las curvas en promedio, se comportan de manera similar, sin embargo la que corresponde a CO se mantiene por debajo, con una diferencia máxima entre el 18 y el 25 de Enero.

El gráfico 3 contiene los datos de los recuentos semanales de v.  jacobsonì. caídas naturalmente durante el periodo 04/01/99 al 01/02/99 para NO y NM.

Se considera la caída natural de varroas como un estimador de 1ª población total de varroas en la colonia. Este parámetro varía con el estado de desarrollo del área de cría,

El grafico 4 contiene los datos del área de cría promedio para cada grupo, en centímetros cuadrados (CO = 5156.24; CM = 6498; NO =3886,37: NM = 4305,31). Como referencia un marco con 75% de cría en ambos lados, equivale aproximadamente a  1000 o 1200 centímetros cuadrados.

No se observaron diferencias marcadas en la población final de abejas y cría entre núcleos confeccionados con cría operculada y mixta (NM - NO = 418,94); ni entre las colmenas proveedoras de marcos. (CM - CO = 1342.08).

La miel cosechada en promedio en las colmenas (CO : 38Kg; CM 44Kg.), se encuentra dentro del rango de producción promedio para el resto de las colonias no hay diferencia marcada. respecto a la. producción de miel entre las colmenas del grupo.

El control integrado tiene por finalidad reducir el número de aplicaciones de sustancias químicas al mínimo, utilizando de manera combinada otros métodos de control Para poner en práctica esto es necesario conocer el nivel de infestación, los umbrales de dato económico y cómo éstos se modifican para las diferentes situaciones productivas.

Para establecer el nivel de infestación de varroa, no es suficiente con analizar una muestra de abejas adultas, ni contabilizar la cría operculada con varroas dentro, porque los datos son muy variables, para el primer caso y dependiente de la presencia de cría , en la segunda situación. Ritter 1993, considera que la determinación del nivel de infestación de las colonias debe hacerse en base a la caída de varroas en el piso, por mortandad natural.

En el gráfico 2 se muestra las curvas de caída natural. de varroa para los tratamientos CO y CM.

En el gráfico 3 se muestran las curvas de caída natural de varroa. En el caso de los núcleos los recuentos finales son menores durante el periodo que para las colmenas. La diferencia entre NM y NO es menor a una varroa durante el recuento semanal, con un rango de porcentajes que van del 14% al 100%. Sin embargo, la diferencia promedio entre tratamientos NM menos NO es 105.43. Si esto se expresa como porcentaje del total de varroas al finalizar el trabajo, este % es del 38%.

Estos datos preliminares indicarían que es necesario ajustar la metodología de diagnóstico a través de la caída. natural, ya que para baja carga de varroa, y dependiendo del estado de desarrollo de la colonia no sería tan estrecha la relación entre caída natural y población total. Sin embargo para los tratamientos de colmenas (CO y CM, dicha relación estaría más próxima.

Si bien el uso de sustancias químicas como los, acaricidas de síntesis, resulta práctico, los riesgos de contaminación de los productos. de la colmena y la tolerancia de la varroa, restringen su utilidad. Por otro lado los tratamientos acaricidas no son 100% efectivos, de manera que una menor población de varroas al finalizar la temporada tiene importancia sobre la población residual postratamiento.

Considerando que el efecto de un acaricida de contacto sería máximo, después de los primeros 15. días a partir de la confección del núcleo, la colonia iniciaría. la temporada productiva con una mínima prevalencia. de varroas.

CONCLUSIONES

 La prevalencia de varroas es menor para colmenas nucleadas a las que sólo se les extrajo cría operculada del mismo modo los núcleos confeccionados sólo con cría operculada presentan una menor carga de varroas.

La confección de núcleos con cría operculada, sería una práctica de manejo que podría adoptarse como parte dal control integrado de V. jacobsoni Oud. En colonias de A. Mellifera.

Dado el carácter preliminar de los datos y su variabilidad es necesario realizar nuevos estudios que aportemn más información

Figura N 1 recuento de varroa en los pisos de núcleos confeccionados con cría operculada y con cría mixta durante el periodos de Enero y Febrero.

 

Tabla 1 población total de varroa en los diferentes tratamientos. CM: colmenas a las que se retiró cría mixta, CO: colmenas a las que se retiró cria operculada, NM: núcleos confeccionados con cría mixta y CO: núcleos confeccionados con cría operculada.

 

 

 

Figura N° 2 Población total de ácaros en los cuatro tratamientos

 

 

 

Figura N° 3: Area de cría promedio expresada en centímetros cuadrados en los cuatro tratamientos