Editorial 604

 

 

PARA QUE NUESTRAS ABEJAS RESULTEN UNA GENUINA HERRAMIENTA DE DESARROLLO

La sociedad va tomando conciencia que detrás del monto de las exportaciones, la balanza comercial o el superávit fiscal existen personas, que habitan el campo o viven en pueblos de nuestra Argentina profunda. Incluso ha tomado debida nota de que mucha de esa gente es responsable de la producción de bienes indispensables para la supervivencia de todos…. Comienza a hacerse visible la pequeña agricultura familiar, y hasta el olimpo metropolitano descubre que existe mercado justo. Quizá estemos inmersos en un proceso que tienda a colocar las cosas en su lugar y, por que no? Nos permita emerger de esta crisis avanzando en dirección a la utopía del desarrollo equitativo  en todo el territorio nacional.

Que tiene que ver lo anterior con nuestras abejas? Para nosotros es obvio… pero quizá debamos enarbolarlo mas alto como una de las banderas para la defensa del sector, “nuestras abejas se convierten en una extraordinaria herramienta de desarrollo cuando aparece un apicultor que las transforma en el sustento de su familia”. Probablemente este sea el principal aporte de la apicultura a la construcción del país que soñamos. Si no lo ha hecho aún, lo invito a dividir el monto de las exportaciones de soja (por hablar del “yuyo estrella”) por la cantidad de productores y hacer lo mismo con la miel; cuando le muestre esta abismal diferencia en la distribución del ingreso a alguno de los siempre vigentes “ fundamentalistas del mercado” quizá (mirando al infinito con ínfulas de haber descubierto el agujero del mate) le responda con acento de suficiencia que se trata de “un sector atomizado”, entonces recuérdele que los 30.000 (no se preocupe en precisar demasiado porque para el 200 personas mas o menos quizá sean solo un numero…) apicultores con que cuenta argentina se encuentran integrados a una cadena de valor sin posiciones dominantes (la nota sobre Norte Grande y Mercado Justo puede ayudarle en esta argumentación si no tiene a mano alguno de los muchos ejemplos similares con que cuenta Argentina). Pero además, si no fuera eso suficiente puede comentarle de la competitividad de nuestro sector, puede referirse al probado efecto de modelos asociativos de apicultores en la reconstrucción del tejido social de pequeños pueblos y rematar manifestándole que es uno de los pocos sectores que cuenta con un Plan Estratégico absolutamente consensuado a nivel nacional.

Sin lugar a dudas la principal ventaja competitiva de la Apicultura Argentina es su impacto en el desarrollo, pero para consolidar su aporte en ese sentido debemos redoblar el esfuerzo en todo lo relativo a la organización, sin perder de vista la gestión de la calidad y el acceso equitativo a la innovación tecnológica. Un partido en el que nadie puede mirar desde la tribuna…