Crear nuestro propio futuro

 

Terminamos una nueva temporada, meses en donde se definió el resultado de nuestro trabajo, dedicación e inversión de todo el año en nuestras colmenas.

Pero en esta temporada se jugó mucho más. En los últimos años vemos cambios tanto dentro del sector, en el ambiente que nos rodea y en el mercado comercial global en el que estamos incluidos. Nuevamente el promedio de producción fue bajo, ya no podemos hablar de una tendencia es sin lugar a dudas un problema estructural, que no será irreversible, pero a  la que nos tendremos que readaptar como apicultores.

 

La realidad donde hoy nos encontramos parados surge de grandes cambios que se fueron dando en los últimos 10 años en diversos planos.

Hasta fines de la década del 90 los apicultores éramos criadores de abejas (o los locos de las abejas, como nos decían en el campo) pasando hoy a ser productores de alimentos exportables dentro de un mercado global donde hay que producir como quiere comprar el mundo.

 

Para adaptarnos a la producción de alimentos los apicultores hemos aplicado una mayor tecnología tanto a nivel de colmenas como en maquinarias, transporte e implementos logrado una mayor eficiencia tanto en producción como en calidad, lo que aumento los costos básicos y, modifico a la vez, el equilibrio de la colmena a una dependencia de nuestra atención en todos sus aspectos. Hoy el apicultor debe estar sobre sus colmenas los 12 meses del año no de septiembre a marzo como era tradicional.

Todas estas mejoras en manejo, salas de extracción, tambores y el clarificar una cadena de comercialización trazable, se absorbe con una mayor producción resultado de la eficiencia en la producción o que al menos nos asegura un determinado rinde mínimo.

 

En forma paralela fueron cambiando nuestros campos. La agricultura, con la soja como principal cultivo, esta haciendo desaparecer las famosas praderas pampeanas creando el denominado “desierto verde” retirándose la ganadería a zonas más marginales o aplicando un paquete tecnológico con maíz,  sorgo y pasturas que no paran de enrollarse, donde las flores y los cardos no abundan ni al borde de los alambrados.

 

El tercer plano es más global y es la competencia comercial, el precio de la miel ya no depende solo de cuanto se produce en nuestro país sino de que pasa con la producción en otros países, los costos y la calidad de lo que producen, favorecidos enormemente por la gran rapidez a la que circula hoy la información. Además existen las medidas para-arancelarias que promulgan los bloques compradores para regular el ingreso de los productos para poder sustentar a su apicultura.

 

Posiblemente uno piense que esta es una mirada pesimista de la realidad, pero el motivo es estudiar estos factores. Los cambios se dan a través de los años pese a que podamos pensar que son buenos o malos. SON. O alguien si imaginaba hace 10 años la existencia de Internet o de los teléfonos celulares en forma masiva?.

 

La apicultura Argentina se caracteriza a nivel mundial por tener grandes extensiones apícolas, el bajo costo de producción, pero por sobre todas las cosas la capacidad técnica de los investigadores, técnicos y apicultores que les permite adaptarse rápidamente a los cambios.

Pero para poder evaluar el nuevo escenario, discutir los cambios y generar nuevas formas de trabajo es necesario estar informado y debatir con muchos miembros del sector nuestra realidad, la de cada uno y sus consecuencias.

Por eso desde SADA y en conjunto con el INTA-PROAPI trabajamos en crear esos espacios de información y debate como la Gaceta del Colmenar y el Congreso Argentino de Apicultura, o a través de los grupos de desarrollo técnico, los cluster, los ateneos de intercambio, conferencias y cursos.

No podemos modificar la realidad de cada uno, pero si creemos que es indispensable que los apicultores trabajen en esta nueva realidad, para debatir y readaptarnos y cada uno pueda ir modificando su realidad y así la del conjunto…. Tenemos que darnos cuenta que podemos tratar de predecir el futuro o lo que es sin duda mejor crear nuestro propio futuro.

 

Lucas Martínez

Presidente – Sociedad Argentina de Apicultores (SADA)

Vicepresidente – Federación Internacional de Entidades Apícolas (APIMONDIA)