Sanidad: Estrategias de control de las principales enfermedades QUE AFECTAN A LAS ABEJAS

 

 

BASUALDO, M.*, BACCI M.**, GENNARI G.

 

*FCV- UNCPBA

**SENASA

 

La mayor pérdida de colonias de abejas en la Argentina, se relaciona con problemas nutricionales o sanitarios. Las situaciones climáticas desfavorables empeoran la situación, pues las abejas requieren un equilibrado aporte nutricional para mantener intactas las posibilidades de defenderse ante la acción de determinados agentes patógenos. Sin embargo, no será suficiente una buena temporada para asegurar una óptima sanidad de los colmenares. Sin duda, las medidas de manejo son la principal herramienta que el apicultor debe aplicar para lograr ese objetivo.

La información epidemiológica generada en el país durante los últimos tres años indica que Varroasis, Nosemosis y Loque Americana, son las patologías que provocan mayores daños económicos en Argentina y que la situación sanitaria de las colonias de abejas continúa siendo una amenaza para la producción nacional.

Para resolver los problemas sanitarios, y al momento de aplicar medidas de control, tenemos que tener en cuenta que las exigencias del mercado son cada vez más estrictas en cuanto a la presencia de contaminantes. No podemos olvidar la crisis de los nitrofuranos que puso en riego al sector apícola argentino y la de cloranfenicol que perjudicó a China. Los controles son cada vez mayores, las técnicas analíticas, cada vez más sensibles, identifican con alta precisión  pequeñísimas cantidades de principios activos o sus derivados. Por eso debemos tomar conciencia de que en un futuro cercano no podremos sostener una apicultura exclusivamente dependiente de químicos. El uso en dosificaciones incorrectas, indiscriminado y repetitivo de los principios activos, conlleva a la contaminación de los productos de la colmena, así como a la generación de poblaciones de parásitos y bacterias resistentes a los mismos. Es imprescindible entender que es importante aplicar estrategias de control basadas en el concepto de Manejo Integrado de Plagas, donde el monitoreo es la principal herramienta, para decidir el control cuando sea necesario, con el uso, siempre que sea posible, de sustancias ambientales y toxicológicamente amigables. Obviamente en este proceso el uso de Genética tolerante tiene un rol indiscutido.

Este artículo tiene como objetivo difundir recomendaciones técnicas para que los apicultores, técnicos y asesores, apliquen las medidas de manejo necesarias para mantener bajo control a las principales patologías apícolas.

 

Loque Americana

 

La loque americana (LA) fue detectada por primera vez en Argentina en 1989 (Alippi y Núñez, 1991). En la década del 90 Del Hoyo y colaboradores, registraron prevalencias del 30 % en algunas zonas. La enfermedad se expandió por todo el país. Desde entonces, con el esfuerzo conjunto de varias Instituciones (INTA-UNCPBA-UNMdP) se comenzó a trabajar en la validación de un paquete tecnológico que permitiera bajar la prevalencia de la enfermedad, SIN el uso de antibióticos, anticipándonos en aquel momento a lo que hoy es una realidad en la exigencia del mercado de la miel. Esta estrategia de control ha sido exitosa, posibilitando bajar la incidencia de la enfermedad a niveles entre 1 y 3. Sin embargo, en algunas regiones del país aún mueren colmenas por LA y la ocurrencia de la enfermedad aumenta.

 

ESTRATEGIA DE CONTROL MEDIANTE LA APLICACIÓN DEL PAQUETE TECONOLOGICO sin uso de antibioticos VALIDADO EN ARGENTINA

 

·        GENETICA TOLERANTE

·        MEDIDAS DE MANEJO

·        RECUPERACION DE COLMENAS AFECTADAS MEDIANTE CEPILLADO O PAQUETEADO.

 

GENETICA TOLERANTE

La estrategia de control tiene como pilar fundamental la utilización de Genética de Alto comportamiento Higiénico. Durante más de diez años, múltiples investigaciones de Palacio y col. han sido llevadas a cabo para evaluar esta genética, en condiciones controladas de experimentación y en condiciones de campo. Los resultados mostraron que utilizando abejas higiénicas la incidencia de LA es menor.

Estudios realizados en un colmenar comercial que presentó LA y al que se le introdujo genética de alto comportamiento higiénico, mostraron que la carga permaneció en 15 esporas viables/gr. de miel (Basualdo, datos no  publicados), cantidad insuficiente para provocar la aparición de la enfermedad.

 

MEDIDAS DE MANEJO

1.-Revisación sanitaria de todas las colmenas en primavera, previa a la multiplicación, apartando del apiario aquellas colmenas con signos clínicos. Es importante el diagnóstico temprano de la enfermedad, ya que está demostrado que a los 3 meses de la aparición de una colmena con síntomas, el 90% de las colmenas del apiario puede presentar infecciones subclínicas.

2.-Destrucción o reciclado de las colmenas enfermas. Los cuadros deberán quemarse y el material inerte que ha estado en contacto con una colonia enferma o muerta en el campo, debe ser desinfectado o esterilizado porque es vía de diseminación y contagio de la enfermedad. El material debe ser desinfectado lo antes posible, o resguardado del pillaje hasta que pueda limpiarse, y utilizar métodos eficaces de esterilización (ej.parafina de grado alimentario a 160 ºC por diez minutos).

Las colmenas que estén levemente afectadas (menos de 100 larvas) podrán recuperarse por paqueteado.

3.-No alimentar con miel, que puede  contener un elevado número de esporas y alto poder de contagio. Incluso la miel adherida en las alzas melarias. Este punto es más relevante en los casos en los que se usa antibiótico, que inhibe los signos clínicos, pero no evita el incremento de esporos de LA.

4.-Recambio sistemático de reinas cada 1 o 2 temporadas según zona y estrategia productiva.

5.-Recambio de panales de la cámara de colmenas sanas. Al menos el 30% de los panales de las cámaras de cría debe ser eliminado o reciclado cada año.

6.-No intercambiar cuadros de miel o cría entre colmenas. Esta práctica aumenta la probabilidad de contagio entre colmenas.

7-Empleo de alza ¾ y/o media alza en melario.

 

RECUPERACION MEDIANTE  CEPILLADO O PAQUETEADO

Las colmenas que estén levemente afectadas se recuperarán por paqueteado o cepillado. La figura 2 muestra la disminución en las unidades formadoras de colonias de P. larvae (UFC) que crecieron en placas de cultivo antes y después del cepillado de colmenas muy afectadas por L.A


Figura 2.-Número de colonias de P. larvae desarrolladas en placa de cultivo a partir de muestras de abejas antes y después de cepilladas las colmenas. Trat1: cepillado dentro de la colmena, Trat 2: cepillado afuera. Fuente:  Effect of shaking honey bee colonies affected by American foulbrood on Paenibacillus larvae spore loads, J. Apic. Res 40:65-69. Del Hoyo, ML; Basualdo M; Lorenzo A; Palacio, MA; Rodríguez EM; Bedascarrasbure EL 2001

 


Actualmente se utiliza el paqueteado ya que en el proceso de labrado de cera las abejas consumen miel y en este proceso destruyen las esporas de P.larvae.  El paquete debe confeccionarse con 1400 gr. de abejas.

 

En diferentes zonas del país se utiliza la estrategia de control que hemos presentado con resultados altamente satisfactorios. Tenemos el registro y evolución de 70.000 colmenas que controlan LA sin el uso de antibióticos.

 

 

Numero de colmenas con LA

 
Cuadro de texto:  Numero total de colmenasNOSEMOSIS

 

Es una enfermedad multifactorial de las abejas adultas causada por el parásito unicelular Nosema apis Zander. Actualmente se lo considera muy relacionado al reino de los hongos (Fungi). Se han verificado en Europa otras especies (Nosema ceranae) afectando a Apis mellífera tanto en infestaciones puras como mixtas.

Es muy contagiosa, está presente en todo el mundo (panzoótica) y causa graves daños económicos, si el nivel de infestación es elevado (≥500.000 esporos / abeja).Estos organismos viven como parásitos en las células epiteliales que recubren proventrículo, destruyéndolas. En el transcurso de una de las fases de su desarrollo produce esporos muy resistentes: en la  miel pueden permanecer latentes 3 meses, en el suelo y  a la sombra 2 meses, en las abejas en estado de putrefacción de 10 a 20 días, en las heces más de un año, congeladas durante años.

Diagnóstico: se observan abejas que se arrastran en la piquera y proximidades de la colmena, arracimadas en el pasto con las alas extendidas, con imposibilidad de volar y el abdomen dilatado. Suelen observarse salpicaduras en la tabla de vuelo, frente de la colmena, marcos y panales, producto de la defecación de las abejas enfermas. Al abrirse la colmena, sobre todo luego de un confinamiento prolongado, las manchas de excrementos son de un color marrón claro a amarillo lechoso y en forma de estrías en comparación con la forma circular de las heces normales. Un síntoma secundario es la despoblación de la colmena, que, sumado a la baja calidad de la jalea por el déficit en la absorción proteica, que ocasiona el parásito, puede originar otras enfermedades asociadas. Estos síntomas no son exclusivos de esta patología y la enfermedad puede cursar en forma no manifiesta, siendo inadvertida por el apicultor, por lo que es importante realizar muestreos, confirmar, cuantificar del nivel de infestación (n° de esporos / abeja) y decidir los tratamientos o medidas de manejo a seguir.

Toma de muestras:

Seleccionar al azar un número equivalente al 10 % de las colmenas del apiario. El número mínimo de muestras será de 5 si no se superan las 50 unidades.

Escoger un día con abundante actividad de vuelo, tapar la piquera y cualquier otra piquera auxiliar o defecto del material, con trozos de goma espuma o cinta de embalar, esperar a que se acumulen pecoreadoras retornantes de sus vuelos.

Con cepillo de apicultura recolectar un mínimo de 60 abejas en un frasco plástico con cierre hermético conteniendo formol al 4% (tóxico) o alcohol puro, previamente rotulado indicando: n° de colmena, remitente, localidad, fecha, etc. Aguardar unos minutos si no se alcanza el número de abejas mínimo solicitado, permitiendo de este modo la congregación de nuevas pecoreadotas, que deben ser recolectadas de la misma colmena.

Incorporar los datos de las colmenas muestreadas en las planillas de campo, confeccionar las planillas de remisión de muestras y enviar al laboratorio para su análisis.

No tomar muestras de colmenas ubicadas en los extremos del colmenar, del interior de la colmena, de abejas muertas o de dos o más colmenas en un mismo frasco.

 

Medidas preventivas o de manejo: evitar factores predisponentes tales como mantener familias débiles, huérfanas, mal acondicionadas, mal invernadas, desatendidas. Con visitas  en épocas frías es muy normal que defequen en el interior de la colmena por la agitación, más aún si no han podido realizar sus vuelos higiénicos por un periodo prolongado de tiempo. Hay que tener presente que las abejas que aplastamos liberan su contenido intestinal que es rápidamente ingerido por las demás abejas, favoreciendo la difusión de la enfermedad. La crianza de abejas reinas puede llevar a provocar un aumento de la infestación debido a la frecuente manipulación a la que son sometidas  las colmenas utilizadas: iniciadoras, continuadoras y núcleos de fecundación. El trasporte de abejas a nuevas ubicaciones puede agravar la infestación debido al encierro y el aplastamiento. La suma de las prácticas de un apiario bajo conducción racional favorece la prevención de la enfermedad (renovación de panales, desinfección del material, recambio de reinas, etc.).

Medidas terapéuticas: actualmente se dispone solamente de las Sales de Biciclohexilamonio de Fumagilina.

VARROASIS

 

La VARROASIS, causada por Varroa destructor, es una parasitosis que afecta a las abejas adultas y a sus crías provocando serias pérdidas en la producción apícola del país. El objetivo de las siguientes recomendaciones es brindar a los apicultores una herramienta técnica necesaria para disminuir los niveles de infestación de esta parasitosis, evitar la mortandad de colonias y los riesgos de que permanezcan en la miel residuos de los productos acaricidas utilizados, en valores que superen los niveles permitidos.

La reproducción y comportamiento del ácaro se encuentran estrechamente vinculados con las características climatológicas de lugar. Por lo tanto, resulta necesario diseñar estrategias de control adaptadas a cada región en particular.

 

ESTRATEGIA DE CONTROL

 

Toda estrategia de control debe incluir:

·         Monitoreos periódicos

·         Diseño de la curva poblacional y plan de cura

 

MONITOREOS PERIODICOS

La carga de ácaros presente en las colmenas nos indica la gravedad de la parasitosis. A través de la carga parasitaria podremos evaluar el éxito de los tratamientos aplicados y decidir en qué momento y con qué productos nos conviene curar. Para ello, se recomienda realizar la “Prueba del Frasco”, considerada sencilla y de bajo costo, que permite determinar el porcentaje de infestación de varroa en fase forética.

¿Cuándo realizar la “Prueba del Frasco”?

 

·         Antes, durante y después de la aplicación del tratamiento.

 

¿Cómo realizar la “Prueba del Frasco”?

 

 

 

Consideraciones para la toma de muestras

 

Las muestras son individuales, de por lo menos el 10% de las colmenas que conforman el apiario. Se deben recolectar al menos 300 abejas nodrizas, obtenidas de cuadros diferentes de la cámara de cría. En lo posible, elegir cuadros separados entre sí y con predominancia de cría abierta.

Lavar la muestra con abundante agua para evitar que los parásitos queden adheridos a las abejas.

CURVAS POBLACIONALES

Al aumentar o disminuir la cantidad de crías de abejas aumentará o disminuirá de igual forma la reproducción del ácaro. Esta dinámica puede expresarse en la CURVA POBLACIONAL y nos permitirá, a través de su análisis, saber o suponer la evolución de la parasitosis.

Es por ello que, antes de diseñar y aplicar una estrategia, se recomienda conocer la curva de la dinámica poblacional de ácaros y abejas de la zona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Gráfico 1.- Curva población modelo. Esta curva representa una región del sudeste de la provincia de Buenos Aires.

 

Basándonos en la curva de la zona, la entrada principal de néctar y el período de carencia del producto elegido, podremos decidir los momentos adecuados y los tipos de tratamientos a aplicar. Partiendo de curvas poblacionales conocidas, podremos adelantarlas o prolongarlas por incentivo de colonias o por trashumancia, y tomar nuevas decisiones sobre los tratamientos a aplicar.

Tratamientos   

Los tratamientos deben programarse de acuerdo a:

·         Las curvas de población en sus apiarios

·         La carga parasitaria y

·         La fecha de inicio del flujo principal de néctar

 

La experiencia indica que en gran parte de la Argentina, resulta necesario aplicar, al menos, dos tratamientos anuales.

A partir de la interpretación de curva poblacional surgen dos alternativas de tratamientos anuales:

 

 


Gráfico 2.- Opción A: aplicación post-cosecha (última vuelta de cosecha) + aplicación en primavera temprana (cuando empieza a expandirse el nido de cría).

 

 

 

 

 

 

 

 


Gráfico 3.- Opción B: aplicación post-cosecha + aplicación en otoño tardío (cuando el nido de cría se ha reducido en forma importante y la gran mayoría de los ácaros están en estado forético).

 

 

Se optará por una de estas dos alternativas según los monitoreos continuos que se realicen en cada zona.

 

 

NUNCA DEBE OMITIRSE LA CURA POST-COSECHA

 

Antes y después de cada aplicación se evaluará la carga parasitaria de los colmenares a través de la prueba del frasco.

El resultado obtenido ANTES del tratamiento indicará la necesidad o no de hacerlo, y nos permitirá evaluar, realizando otra prueba DESPUES del tratamiento, la eficacia del mismo.

 

La interpretación del resultado de la prueba del frasco luego de la acción de un producto acaricida estará sujeta a:

·         momento del año en que se toman las muestras

·         carga parasitaria en el momento de la aplicación del producto

·         cantidad de cuadros con cría y cantidad de abejas conformando la colonia en ese momento

·         fenómenos de re-infestación por apiarios cercanos sin tratar

·         ineficacia del producto por resistencia al principio activo

 

Se considerará que un TRATAMIENTO fue EXITOSO cuando el resultado de la prueba del frasco DESPUÉS de la aplicación NO SUPERA el 1% de infestación.

 

¿CUANDO ES NECESARIO APLICAR UN TERCER TRATAMIENTO?

 

Para decidir sobre la aplicación o no de un tercer tratamiento anual se debe evaluar la carga parasitaria regularmente, incluso en momentos en los cuáles no se aplicará un tratamiento.

Por ejemplo, si optó por la alternativa de aplicar una cura en postcosecha y otra en primavera temprana (opción A), es imprescindible evaluar la carga parasitaria en otoño, pues es posible que la infestación en fase forética supere el 1% y sea necesario otro tratamiento antes de ingresar a la invernada.

 

 

 

 


Gráfico 4.- Opción A: se marcan los dos tratamientos. La flecha pequeña indica cuándo debe realizar la prueba del frasco adicional (antes del inicio de la invernada).

 

 

Del mismo modo, si eligió la alternativa de tratar en poscosecha y otoño tardío (Opción B) deberá determinar la carga parasitaria a la salida del invierno para evaluar la necesidad de aplicar un tratamiento adicional al inicio de la temporada.

 

 

 


Gráfico 5.- Opción B: se marcan los dos tratamientos. La flecha pequeña indica cuándo debe realizar la prueba del frasco adicional (a la salida del invierno).

 

 

 

Tener en cuenta que la post cosecha es el momento crítico para la colonia pues el prolongado tiempo transcurrido desde la última aplicación de un producto acaricida y la constante disponibilidad de celdas de cría permitirá la multiplicación incesante de  varroas.

 

TRATAMIENTOS COORDINADOS

Para lograr y mantener con éxito el control de la parasitosis en su apiario deberá evitar la reinfestación a través de los apiarios cercanos. Para ello, se recomienda organizar monitoreos continuos y tratamientos en forma coordinada con los apicultores vecinos, y así eliminar, en forma masiva, la mayor cantidad  de ácaros de la región.

 

COMO ELEGIR Y UTILIZAR LOS PRODUCTOS ACARICIDAS A APLICAR

 

·         Elija productos acaricidas que estén aprobados para su uso en abejas por el SENASA

·         Tenga en cuenta que toda sustancia que coloque en la colmena, puede dejar residuos en los productos (miel, polen, propóleos) que luego serán destinados a consumo humano.

·         Aplicando la dosis correcta evita el desarrollo de farmacorresistencia por parte del ácaro y la aparición de residuos en los productos

 

¿CUALES SON LAS CARACTERISTICAS DE LOS PRODUCTOS APROBADOS?

·         Están compuestos por un principio activo y excipientes

·         Son formulaciones conocidas y estables

·         Conocemos la dosis que se aplica en cada tratamiento.

·         Sabemos cómo se comporta el principio activo en la colmena y la concentración de residuos que puede permanecer en los productos obtenidos.

·         El rótulo aclara la información necesaria para la forma correcta de aplicación y el período de carencia (PC).

 

¿CUALES SON LAS CARACTERISTICAS DE LOS PRODUCTOS ILEGALES?

Los productos que no se encuentran aprobados por SENASA para uso en apicultura son productos ilegales (mal llamados “artesanales”).

·         No poseen dosis conocidas ni soporte adecuado

·         No tienen ningún control de calidad durante su elaboración

·         Carecen de controles farmacológicos que permitan determinar su periodo de carencia

·         Pueden provocar mortandad por intoxicación de abejas adultas o crías

·         Aceleran la aparición de ácaros resistentes

 

ROTACION DE PRINCIPIOS ACTIVOS

 

¿Por qué debemos rotar los principios activos?

La rotación de los principios activos evita la aparición de ácaros resistentes a los medicamentos. Se deben elegir productos formulados con diferentes familias de drogas entre una cura y otra, para no repetir principios activos. Aunque los acaricidas orgánicos poseen baja probabilidad de producir resistencia, tampoco se aconseja utilizar siempre el mismo.

 

PERIODO DE CARENCIA

 

Es el tiempo que transcurre entre la última aplicación o retirada del producto hasta el inicio del próximo flujo de néctar.

Respetando el periodo de carencia, la dosis y modo de aplicación indicados en los marbetes de los productos veterinarios se evitará la permanencia de residuos por encima de las concentraciones aceptadas.

 

Se recomienda consultar regularmente el listado de productos acaricidas aprobados por el SENASA para su uso en apicultura.

El listado puede ser extraído de: www.senasa.gov.ar y/o solicitado al correo electrónico: apicultura@senasa.gov.ar

 

 

 

LA ELECCIÓN DE PRODUCTOS APROBADOS PARA SU USO EN ABEJAS, CONTRIBUYE A MANTENER LAS  COLONIAS SANAS Y EQUILIBRADAS, REDUCIENDO LA MORTANDAD INVERNAL, ASEGURANDO MAYOR PRODUCCIÓN Y GARANTIZANDO LA INOCUIDAD DE LOS PRODUCTOS OBTENIDOS.