Gran preocupación mundial por la Despoblación de Colmenas o CCD

 

El denominado Síndrome del Colapso de la Colonia (Colony Collapse Disorder (CCD, o trastorno de colapso de las colonias), que hace ya un par de años preocupa a las comunidades apícolas europeas, hoy se sigue extendiendo a nivel mundial.

Este fenómeno se empezó a observar en España, Francia e Italia luego de un invierno y una primavera extremadamente seca, donde se presumía como agentes causales una gran carencia de flora tanto nectarífera como polinífera. Mas tarde pareció verse solucionada luego de que una investigación, a cargo de Mariano Higes Pascual, del Centro Regional Apícola de Marchamalo, en Guadalajara (España), identificara el Nosema ceranae como agente causal de tales desapariciones. 

Sin embargo hoy el problema no solo se ha extendido a toda Europa sino que se ha trasladado al Norte de América con graves problemas tanto en USA, como en Puerto Rico. "La situación podría convertirse en catastrófica si no encontramos un remedio, ya que el mercado estadounidense no sería entonces capaz de satisfacer la demanda de verduras y frutas de nuestra población", dijo Jerry Hayes, Director del Área Apícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en donde hay estados que denuncian pérdidas del 80% de las colmenas..
El Nosema ceranae, ya fue identificado en muestras de abejas de California como en otros países donde esta presente este problema. Sin embargo en el ambiente científico-técnico mundial hay grandes discusiones sobre el tema.

El primer punto en discusión es si es un problema polifactorial (o sea causado por varios factores a la vez) o monofactorial (causado por un agente, el Nosema ceranae y un huésped susceptible como lo es la abeja).

Los investigadores que sostienen que es polifactorial, citan que si fuera una nosemosis específica se podría tratar con fumagilina, al igual que la Nosema apis, pero con una dosis diferente y sus síntomas serian lo que se denominan una “nosemosis seca”. Pero tras el tratamiento de numerosas colmenas, especialmente en España, las desapariciones continúan. En Francia por ejemplo, enfocan más a los plaguicidas como el Imidacloprid (Gaucho, Confidor, etc.)  y el Fipronil (Regent) y sus metabolitos como agentes primarios de las desaparición del 35 al 45% colmenas.

Hay también muchos investigadores que plantean que hay situaciones como el estrés de las colmenas causadas por la presencia de altas carga de varroa, plaguicidas, virosis asociados que generarían un estado de alta sensibilidad o predisposición de las colmenas donde la presencia de Nosema ceranae desencadenaría la muerte.

Los síntomas son claros, desaparición de todos los individuos adultos de la colmena, quedando algunos alimentos (miel y polen) y algunos ciclos de cría. Hay datos que llaman poderosamente la atención, como descripciones sobre colmenas despobladas que mantienen sus reservas y que no han sido pilladas. También se describen zonas donde ciertos apicultores han tenido grandes perdidas y otros, en la misma región, no han tenido problemas, por lo que se asociaría a causas de manejo, sobre todo sanitario, de cada apicultor.

En Argentina, si bien hasta el momento este problema no se ha registrado, la Comisión Nacional de Sanidad Apícola (CONASA) que coordina el SENASA e integrada por investigadores, técnicos y apicultores, ha tratado el tema en su última reunión de mayo. La primera medida sería confirmar la sospecha de la presencia de Nosema ceranae en el país, a través de métodos precisos como es el PCR (por medio de ADN). A partir de aquí ver los síntomas de la enfermedad o su diagnóstico para luego elaborar un tratamiento efectivo.

Hasta el momento siguen las diferentes hipótesis en juego, de hecho para el Congreso de APIMONDIA en Australia, en septiembre próximo, se ha abierto un foro de discusión entre los especialistas en el tema de salud de las abejas.

 

Pto.Apic. Lucas Martínez

Presidente – SADA / Vicepresidente – APIMONDIA / Miembro de CONASA