Palabras más, palabras menos…
Hace tres años, cuando asumí la Presidencia de SADA, acompañado por el grupo de apicultores que integran la Comisión Directiva, hicimos un profundo análisis de la situación en la que se encontraba el sector, como estaba trabajando la Sociedad y que rol deberíamos cumplir para transformar realidades que parecen signar el destino de nuestra apicultura.
Falta de participación, escaso apoyo gubernamental, poca representatividad, desunión, escaso apoyo económico, poca equidad son algunas de las realidades que emergían durante el debate. La opción era simple: dedicar tiempo y esfuerzo para modificar esta realidad o simplemente retirarnos de la dirigencia de la Sociedad y seguir con nuestras abejas, esperando que existan otras personas o situaciones que elijan por nosotros nuestra realidad.
Si bien hubo, y sigue habiendo dudas, de cuanto podemos modificar el destino del sector, nuestra convicción, sumado al ya sabido esfuerzo y dedicación, nos esta dando algunas pautas de cambios, que ni el cansancio ni el “es así y no se puede cambiar” pueden desacreditar.
Una de las primeras políticas fue la de articular con instituciones y empresas con las que empezamos a construir en conjunto acciones que por si solos no podíamos llevar adelante, de esta premisa se cumplieron objetivos como estar presentes en APIMONDIA e integrar su Consejo Ejecutivo, lograr que la Gaceta del Colmenar tenga un mayor contenido técnico, aumente el número de ejemplares y sobre todo mantener la continuidad como haber llevado adelante el 1º Congreso Argentino de Apicultura, son objetivos de un conjunto de instituciones y personas que aportan su esfuerzo y creen que se puede modificar el sector, que la Sociedad por si sola no podría haber realizado.
Hoy ya estamos no solo debatiendo el presente sino también el futuro, participando activamente tanto en el Plan Nacional de Control de Varroa como del Plan Estratégico Apícola Nacional.
Todas estas nuevas acciones, sumadas a las que tradicionalmente desempeña la sociedad como la enseñanza y representación, es sin duda una dura carga que llevamos los dirigentes que administramos nuestros tiempos entre familia, tareas propias de apicultor, mantener la sociedad viva y elaborar nuevos proyectos para todo el sector.
Es el compromiso por una mejor apicultura Argentina el que nos mantiene unidos y trabajando, intentando encontrar la manera de crear una SADA integrada por todas las instituciones apícolas y apicultores, que posea la representación y el peso propio para poder forjar en forma mas firme y sin vacilaciones los cambios, sin agotar a sus dirigentes, para poder tener una línea de continuidad en sus ideales y acciones.
No sabremos si podemos lograrlo, pero nos comprometemos a intentarlo, transformar esa gran utopía en una realidad, en donde una vez más las acciones hablen por nosotros, como ya lo vienen demostrando en estos últimos años, sin palabras más o palabras menos sobre lo que somos y hacemos.
Lucas Martínez
Presidente de SADA
Vicepresidente de APIMONDIA