Tecnología nuclear y apicultura:

mucho más que átomos y abejas

Por el Dr. Vincenzo Martino RAPISARDA

 

 

 

 

 

El Sector Apicultura es uno de los tantos grupos de investigación y desarrollo que trabaja dentro del Centro Atómico Ezeiza (CAE) utilizando la tecnología nuclear como vehículo de ayuda tanto al sector apícola como al propio sector nuclear. Responsable de los proyectos es el Dr. Vincenzo Martino Rapisarda que sigue los programas de investigación que el Lic. Leonardo Nuñez inició en el año 1987 empleando las primeras aplicaciones de esta tecnología en Argentina. En esta nota se pretende demostrar por qué la tecnología nuclear es considerada una de las herramientas eficaces con la que cuenta el sector para el control integrado de las enfermedades apícolas y para alcanzar los estándares sanitarios y de calidad requeridos por los organismos oficiales nacionales e internacionales.

Actualmente, Argentina es el primer exportador, impulsado por la expansión de la demanda mundial de miel. El 90% del producto argentino se exporta a granel, con destino a la Unión Europea y a los Estados Unidos y por su excelente calidad y características organolépticas le permiten entrar en los mercados más exigentes.

Alcances de la aplicación de las tecnologías derivadas de la energía nuclear en Apicultura

El sector apicultura del CAE cuenta con colmenas propias que multiplica, relocaliza y mantiene para llevar adelante las tareas de investigación entre las que pueden citarse como principales las siguientes:

-         Monitoreo del medioambiente utilizando a la abeja melífera como indicador de contaminación radiactiva e industrial.

-         Irradiación de materiales apícolas como método de profilaxis para el control de enfermedades bacterianas y parasitarias.

-         Estudios de irradiación de mieles, cera y polen con rayos gamma de cobalto-60.

-         Efecto de la radiación ionizante sobre los residuos de contaminantes químicos en cera, como piretroides y nitrofurano.

 

Energía nuclear, apicultura y comercialización de productos       

El inicio de las actividades del sector apicultura en CAE data de 1987, simultáneamente con la aparición de la Loque americana en Argentina. En 1990 junto a la Universidad de La Plata, se iniciaron los estudios experimentales que derivarían en las aplicaciones de la tecnología nuclear y el desarrollo de la técnica de irradiación con rayos gamma de 60Co para esterilizar materiales (cuadros, alzas y colmenas completas), y productos (miel, cera, polen y propoleos). como método de profilaxis en el control integrado de plagas. La irradiación demostró ser el método más apropiado para lograr la inactivación de esporas bacterianas responsables de enfermedades, como la Loque americana (Paenibacillus larvae,  sin necesidad de recurrir a la quema de las colmenas. La loque representa un gravísimo problema pues no sólo genera barreras sanitarias nacionales e internacionales sino también acaba muchas veces con la muerte de la colmena. A diferencia de los productos químicos tradicionales empleados, el uso de las radiaciones ionizantes no induce resistencia, no deja ningún residuo de contaminación, por lo que se reconoce como técnica complementaria eficaz en el control integrado de plagas. Aprobada por los organismos oficiales -nacionales e internacionales- para su aplicación rutinaria, es considerada en los planes sanitarios regionales que la República Argentina sugiere a través de Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). La CNEA realiza los servicios a través de la Planta de Irradiación Semi-Industrial (PISI) del Centro Atómico Ezeiza con el fin de lograr la profilaxis sanitaria, garantizar el crecimiento de las producciones, mejorar la calidad del producto y alcanzar mercados internacionales de miel, cera y polen, que exigen la irradiación como requisito de comercialización (ej. Sudáfrica). Al presente, también la legislación del Mercosur estipula que sólo se podrá comercializar, dentro de los límites establecidos, cera estampada o polen tratados mediante este método.

Las actividades experimentales que se desarrollan en el CAE abarcan también otros proyectos en ejecución come: Biomonitoreo ambiental con abejas, determinación de radionucleídos y metales pesados en miel y descontaminación de residuos químicos en cera y miel. En particular, relativamente al Biomonitoreo ambiental se aprovecha el compartamiento que tiene la abeja de ser un indicador biológico en grado de relevar información sobre el tipo de ambiente presente (composición florística), las alteraciones del medioambiente (agroquímicos) y la capacidad de acumular y concentrar compuestos químicos (radiactividad, metales pesados), convertiendola en un muestreador móvil. Durante sus vuelos de exploración, en efecto, las abejas recorren una vasta área recolectando polen, néctar, agua y resinas vegetales que llevan a una ubicación central -la colmena- donde elaborarán sus productos (miel, cera, propóleo y jalea real). El uso de pesticidas y herbicidas, la contaminación acuífera generada por determinadas industrias, la presencia de minerales en la corteza terrestre y la eventual contaminación radiactiva en el medio, se reflejan en las propias abejas y en el resto de sus productos. Con la ayuda de técnicas nucleares como la espectrometría alfa, beta y gamma y el análisis por activación neutrónica instrumental, el sector experimental del CAE tiene por objeto el desarrollo de procedimientos de muestreo y análisis que permitan evaluar la probable presencia de materiales contaminantes en una zona determinada.

En conclusión, los años de actividad experimental del sector apicultura dentro del Centro Atómico Ezeiza se traducen en servicios y en una mayor apertura de las posibilidades que brinda la fusion de los sectores nuclear y apícola. El desarrollo de una técnica completa de biomonitoreo ambiental beneficia a la actividad nuclear con muestreadores móviles eficaces que ayudan a confirmar la seguridad de las instalaciones que operan con material radiactivo, y benefician a la comunidad confirmando la ausencia de elementos radiactivos o evaluando el impacto de las instalaciones industriales en el medioambiente.

 

Contactos para informaciones

Dr. Vincenzo M. Rapisarda (rapisard@cae.cnea.gov.ar)

Tel. 011. 6779.8544 – 8531 ;

Fax: 011. 6779.8540

CAE – CNEA