ALGUNAS PAUTAS A TENER EN CUENTA EN EL CONTROL DE VARROA

 

BACCI, M.* y EGUARAS, M.J.**

* Programa de Control de Enfermedades de las Abejas

SENASA

** Laboratorio de Artrópodos
Universidad Nacional de Mar del Plata.
CONICET

 

La varroasis es una parasitosis que afecta a las abejas en todas sus etapas vitales. Provoca pérdidas económicas considerables, no sólo por causar la muerte de las colonias, sino también por llegar a ocasionar una marcada disminución en la producción.

 

El control de la parasitosis, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, se ha tornado cada vez más dificultoso. Es considerada actualmente la enfermedad más grave de la producción apícola mundial.

 

El ácaro Varroa destructor, al igual que otros organismos patógenos, posee la capacidad de generar resistencia a ciertos principios activos tornando ineficaces los tratamientos aplicados para su eliminación.

 

Dentro de las causas que inducen la aparición de ácaros resistentes se encuentra

 

·        el mal uso de los productos acaricidas;

·        la aplicación de dosis inadecuadas, más bajas o más altas que las que corresponden;

·        la permanencia del producto por más tiempo del indicado, etc. A su vez, el hecho de aumentar la dosis aplicada para lograr una mayor mortandad de ácaros rompe el equilibrio que debe mantenerse para evitar la residualidad de estos principios activos y sus metabolitos, lo que se traduce en contaminaciones que alteran la calidad de los productos de las colmenas.

 

 La utilización de productos acaricidas ilegales, ocasiona:

 

·        graves consecuencias respecto al control de esta plaga

·        graves consecuencias en la calidad de los productos de las colmenas

·        riesgos de mortandad de las colonias, por intoxicación o por acción de varroa, al no conocerse características del principio activo.

 

Los productos aprobados, por el contrario:

 

·        garantizan eficacia

·        son homogéneos y estables,

·        no contienen sustancias dañinas para las abejas

·        su toxicidad asociada a las dosis en que se presentan, no significan riesgo para la viabilidad de las crías ni trastornos para las abejas adultas.

Se debe prestar especial atención el rótulo del envase, respetar rigurosamente la dosis, modo de aplicación, permanencia en la colmena, y su período de carencia. Ante cualquier duda sobre su uso o interpretación de las recomendaciones, debe consultar con el Laboratorio responsable o un técnico apícola especializado.

 

CUÁNDO

 

El final de la temporada es una época crítica con respecto a la presencia de varroa en las colonias. El tiempo transcurrido desde la última aplicación de un producto acaricida (primavera) y la presencia permanente de cría durante ese prolongado período de tiempo permite la continua reproducción del ácaro, alcanzando en otoño, un gran número de parásitos en el momento en que la cantidad de abejas comienza a reducirse. La alta carga parasitaria presente en esta época, no admite fallas en los tratamientos ya que traerá consecuencias negativas durante el resto del año, provocará mortandad de colmenas durante la invernada o la supervivencia de colonias ya débiles, que nunca desarrollarán y serán más susceptibles a contraer otras enfermedades.

 

EVALUACIÓN DE LA INFESTACIÓN EN CELDAS DE CRÍA

 

 

 

Localice un cuadro con buena área de cría. Desopercule entre 60 y 100 celdas de cría de abejas obreras siguiendo una línea en diagonal. Contabilice sólo los ácaros con coloración marrón rojiza, no así, los blancos perláceos (inmaduros).

La gravedad de la parasitosis dependerá entonces de muchos factores. Pero conociéndolos y controlándolos individualmente, lograremos mantener a las colonias en un óptimo estado de salud.

 

En principio, para evaluar el estado de un colmenar y ponderar el éxito de un plan de curas se deben conocer sus antecedentes sanitarios, los productos utilizados durante los últimos dos años, la efectividad obtenida en los tratamientos, etc. 

 

NATURALEZA Y MANEJO

 

Las condiciones ecológicas de cada región y el manejo serán las siguientes variables a tener en cuenta. Las regiones con inviernos prolongados y rigurosos evitarán la multiplicación de los ácaros que puedan haber sobrevivido durante los tratamientos anteriores, por el contrario, las regiones con un invierno corto y con los llamados “veranos invernales” harán que las colonias desarrollen sus nidos de cría brindando a los ácaros las celdas necesarias para su multiplicación. Los apicultores que movilizan sus colmenas aceleran el inicio de las temporadas. De esta manera, adelantan la reproducción del ácaro y prolongan el período de nidos de cría expandidos. Las diferentes modalidades de producción hacen recomendable que cada apicultor se detenga a analizar el tipo de manejo que aplica en su producción y las características ecológicas de su zona para tomar decisiones correctas.

 

EVALUACIÓN DE LA INFESTACIÓN EN ABEJAS ADULTAS

 

 

 

 

 

 

 

 

1. Toma de muestras: Abra la colmena y localice un cuadro con cría cubierta por abejas jóvenes. Asegúrese de que no esté presente la reina. Con un recipiente conteniendo una  solución de 200 ml de agua y alcohol incorpore aproximadamente 250 abejas. Para facilitar el ingreso de las abejas al recipiente, muévalo rozando las abejas en el cuadro de cría. Tape y rotule  el recipiente (con las abejas flotando en la solución) con la identificación de la colmena de la cual se ha obtenido la muestra.

Se entiende que la curva de floración de cada región establecerá la curva de crecimiento de la colonia de abejas, y que a su vez, esta última, determinará la curva de reproducción de Varroa destructor. Es por ello que cada apicultor debe conocer detalladamente el inicio y finalización de los diferentes flujos de néctar y polen y los baches intermedios sin floración disponible. Sólo así se podrá programar el tipo y momento de aplicación de los tratamientos según las condiciones ecológicas de cada región. También se debe tener en cuenta la carga parasitaria que tienen los colmenares en momentos clave del año. Antes y después de cada tratamiento se debe evaluar mediante la prueba del frasco el porcentaje de infestación de varroas en fase forética. También se debe aplicar este procedimiento cuando no se realicen tratamientos, con la finalidad de mantener monitoreadas las poblaciones de ácaros en relación con las de abejas y poder así, prevenir situaciones sanitarias irreversibles.

 

TRATAMIENTOS

 

El tratamiento que se realiza al finalizar la temporada lo denominamos “cura post-cosecha” y está orientado a lograr la reducción casi total de la población de ácaros.

2. Tratamiento de la muestra. El tratamiento se detalla en la Figura 1.  Con una botella plástica corte el extremo posterior (a),  coloque en el extremo anterior una malla metálica que permita el paso de los ácaros, pero no de las abejas (b),  agite  bruscamente el recipiente con las abejas muestreadas de la colmena (c) y vierta el contenido del mismo en la botella invertida (d),  realice movimientos circulares con la botella para facilitar la decantación de los ácaros (e), finalmente destape la botella sobre una recipiente con una gasa blanca para identificar los ácaros (f).

Una vez separados los ácaros y las abejas, se contabilizan y se aplica la fórmula siguiente:

 

Nº de ácaros

P=  ----------------------     X 100

Nº de abejas

 

Registre el valor obtenido  en planillas de datos.

 

 

Esquema de acuerdo a De Jong (2005) Congreso NOA. Salta

 

Luego, y con el objetivo de ingresar a la invernada en óptimas condiciones se sugiere la aplicación de un segundo tratamiento para asegurarnos que la colonia a invernar se halle con la mínima o nula presencia de parásitos.

Si el tratamiento pos cosecha fue efectivo y la carga de parásitos se mantiene por debajo del 1% antes de entrar a la invernada, quizás no sea necesaria la aplicación de este tratamiento. Pero al iniciar la próxima temporada se deberá aplicar un tratamiento primaveral. Si al contrario, se administró un producto acaricida antes de ingresar a la invernada, quizás no sea necesario el tratamiento primaveral. Pero siempre se deberá monitorear la carga para determinar la necesidad de aplicar un tercer tratamiento.

 

Los productos con alta residualidad o período de carencia prolongados deben utilizarse exclusivamente en la cura pos cosecha o de otoño, alejados de la próxima colecta de miel. Del mismo modo, en primavera se tiende a la utilización de acaricidas de períodos de carencia cortos para disminuir el riesgo de contaminación de los productos de la colmena.

 

PRODUCTOS AUTORIZADOS

 

Es imprescindible la utilización de productos acaricidas autorizados por SENASA para poder cumplir con las recomendaciones adecuadas para el control de la parasitosis.

 

ALTERNAR, ROTAR

 

Si no se realiza la rotación de principios activos, es probable que cada vez haya más ácaros resistentes al principio activo utilizado. Pero si no se conoce el principio activo aplicado, no puede preverse esta premisa. Lo mismo ocurre con los períodos de carencia, los cuales se deben cumplir para evitar residuos por encima de los niveles permitidos en los productos finales de las colmenas.

 

TODOS JUNTOS

 

Todas estas recomendaciones resultan más efectivas si a nivel regional se realizan tratamientos simultáneos en todos los apiarios. De esta manera se limita el fenómeno de  re-infestación antes mencionado, sólo a enjambres silvestres. Se sugiere coordinar a través de cualquier tipo de asociación de productores los tratamientos estableciendo fechas y productos a utilizar, conforme a la historia previa de tratamientos de cada colmenar y previo diseño conjunto del plan de cura más conveniente.

MONITOREO DE LA MORTALIDAD NATURAL DIARIA

 

Coloque los pisos técnicos en las colmenas seleccionadas. Transcurridos 5-7 días observe y cuantifique el número de ácaros presentes en el piso (registre ácaros vivos y muertos). Tenga en cuenta que sólo deberá contabilizar los ácaros de color marrón rojizo. No se contabilizarán los ácaros de color blanco (inmaduros). Al comenzar el siguiente  muestreo  (30  días después) tenga en cuenta limpiar el piso para asegurarse contabilizar los ácaros caídos sólo en el período de interés, es decir los tres días consecutivos siguientes.

Calcule la mortalidad diaria del período (Md), dividiendo el número de ácaros muertos totales contabilizados por el número de días transcurridos. Regístrelo en la planilla.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estado de los pisos de recuento luego de cinco días con restos de abejas y ácaros muertos

 

 

Se considera imprescindible la colaboración de las Instituciones oficiales, Universidades y entidades privadas en la generación de información técnica que pueda ser transferida a los apicultores para una mejor comprensión de la parasitosis en cada región y para la toma de decisiones acertadas. A partir de este año se iniciarán tareas de monitoreo de la dinámica poblacional de abejas y ácaros en diferentes zonas y otras actividades conjuntas con gobiernos provinciales, entidades apícolas e Instituciones oficiales.

 

Es importante que los apicultores apoyen y colaboren en la obtención de mayor información para lo cual se les solicita acercarse con sus propuestas, problemas y consultas.