La información como medio de garantizar la equidad.
La apicultura Argentina, dentro del contexto mundial, ha tenido un alto grado de desarrollo en los últimos años, ubicándose como uno de los países con mayor crecimiento y adaptabilidad al mercado. Muestra de ello es la rapidez con la que se superaron las crisis, como fue la Loque americana en los 90 o la problemática de los nitrofuranos en el 2003.
Dentro de nuestra apicultura existen grupos que han aplicado tecnología, no sólo en maquinaria sino también manejo y gestión que son, sin lugar a dudas, líderes a nivel mundial.
Sin embargo, hoy conviven varios modelos de trabajo. En recientes reuniones entre técnicos y dirigentes apícolas hay cifras que son llamativas, como por ejemplo, se estima que sólo entre el 30 y 40% de los apicultores reciben publicaciones, asisten a las ferias y exposiciones, están en contacto con algún grupo técnico o se capacitan a través de cursos.
En esta realidad, donde el apicultor argentino debe ser totalmente competitivo y enfrentarse al mercado sin ningún tipo de ayuda (como bien conocemos que poseen lo apicultores europeos o los estadounidenses), el aumento de la brecha entre los apicultores “tecnificados o informados” y el promedio general es el mayor factor de riesgo.
La problemática que hoy debemos enfrentar no es externa sino interna, y es elevar el nivel promedio de la apicultura para poder establecernos como país líder en generar productos apícolas de excelente y asegurada calidad.
En la búsqueda de este objetivo la responsabilidad que nos toca, tanto a las entidades apícolas como a los organismos gubernamentales, es la de garantizar equidad en la información. Es decir, que no sólo se informe, y por ende se forme, el que puede o tiene los medios sino todos los apicultores de nuestro país.
Es en base a éste planteo que la Sociedad ha enfatizado sus acciones en ese sentido continuando con su escuela (pilar básico de formación de miles de apicultores), pero a la vez generando alianza con otros organismos como INTA, SENASA y CFI para crear otras instancias de difusión y capacitación.
Muestra de ello son la Gaceta del Colmenar, el 1º Congreso Argentino de Apicultura, la participación activa en el Plan Nacional de Control de Varroa y la integración en APIMONDIA.
A la vez seguiremos con la lucha gremial, en busca de mejorar las condiciones de los apicultores, sobre todo recordándole a muchas áreas del estado que ellos deben salvaguardar y proteger a sus apicultores, generando medidas que amparen y no que marginen o coarten nuestra libertad y continuidad de trabajo.
Enrique Bedascarrasburre