Informe de Cosecha 2005 – 2006

 

La falta de lluvias entre fines de noviembre y diciembre hace esperar una regular cosecha.

 

Todos los apicultores sabemos que el desarrollo primaveral es clave tanto para las colmenas como para el crecimiento de la flora melífera.

La falta de agua entre fines de noviembre y principios de enero fue la nota negativa de este año, al no haber lluvias las colmenas se estancaron en casi todo el país, pues el escaso ingreso de néctar no logro que las colmenas desarrollaran población y, si bien en algunos lugares algunos milímetros en diciembre ayudaron a los cardos, tréboles, alfalfa y demás plantas a seguir creciendo, para cuando florecieron, las colmenas presentaban un aspecto desparejo en cuanto a su población, siendo muy pocas las que lograban acopiar.

En principios de la temporada las zonas más tempranas, que no vivieron este efecto, es decir las que su potencial de floración es noviembre-diciembre, tuvieron una buena temporada con promedios de 50 a 60 Kg. de miel por colmena, como es el caso de la zona tambera de Sancor, (centro-este de Santa Fé y Centro – oeste de Córdoba) en donde las pasturas de mellilotus alba dieron muy buenos rindes.

La zona núcleo de producción de miel (sur de Córdoba y San Luis, este de La Pampa y oeste de Buenos Aires) tuvo una primavera muy mala, donde la falta de desarrollo de las colmenas ya citado fue uno de los factores comunes, lo que obligo a alimentar hasta ya entrado diciembre.

Más cerca de la época de cosecha, las lluvias puntuales marcaron la diferencia en la floración de las plantas, logrando en algunas zonas promedios de 5 y 15 Kg. (las más secas)  y de 30 a 40 kg. (las que tuvieron un poco más de precipitaciones).

Las lluvias que comenzaron a mediados de enero en casi todo el país le dieron oportunidad a algunas regiones a recuperarse un poco, si bien las pasturas en general tienen su mayor floración entre mediados de diciembre y fines de enero.     

Uno de los efectos observados este año fue las altas temperaturas, que causaban quemazón en las pasturas y en cultivos muy resistentes como la soja y el maíz, en donde se veían las hojas superiores secas por la gran exposición de sol y los vientos calidos. En algunos casos se comenta que este fenómeno generó que las alzas superiores se derritieran.

Un tema que causo mucha preocupación este año fue la oferta de campos donde instalar apiarios. Por un lado al preverse una mala cosecha, muchos apicultores que movilizan sus colmenas optaron por dejarlas en su zona, en vez de buscar pasturas con buenos rindes, por lo que en muchas regiones hubo una saturación de colmenas. Por otro lado, como las lluvias fueron en parches o puntuales se movilizaron colmenas dentro de un radio corto observándose zonas  con grandes apiarios con los consiguientes problemas sanitarios que esto acarrea.

Hasta el momento se prevé una campaña regular que seguramente se verá reflejado en el saldo exportable que se estima entre un 50 a 60% de lo que fue la exportación del año 2005.

Resta esperar las zonas más tardías, aunque las noticias hasta el momento no son muy buenas, la zona del eucalyptus de Entre Ríos y Corrientes vienen muy escasos de agua, si bien los montes presentan muchos pimpollos, la falta de agua hizo que prácticamente  no haya  entrada en febrero.

En cuanto a la zona de islas, la floración es muy escasa, en principio porque la altura de los ríos fue muy baja durante los últimos meses y a la vez la gran cantidad de hacienda que a ingresado a las mismas, hizo que desapareciera mucha floración natural.

En el sudoeste bonaerense la sequía de diciembre no dejo desarrollar al abrepuño, que normalmente emerge una vez que se cosechan los cereales tornando a los campos de color dorado. En enero y febrero tuvieron abundantes lluvias, pero solo hubo un gran desarrollo de la flor amarilla, que dicho esta de paso, hace algunos años que no se observa a la misma como una gran fuente de néctar.

Resta esperar que el precio compense la falta de producción. De hecho la tendencia de alza en el precio es constante, la falta de cosecha en nuestro país, aparejado al poco stock que se observa en los depósitos de los acopiadores y exportadores, que exportaron sus reservas en el 2005 logrando un año record de exportaciones, hace prever un aumento sostenido hasta mediados de año, donde las cosechas de Europa, China  y Estados Unidos nos marcaran el rumbo de los precios de segundo semestre del año.

 

Lucas Martínez