Cambio Rural apoya el desarrollo de emprendimientos apícolas

 

Soledad Marcos, Guillermo Torres

 

Gerencia de Extensión

INTA

 

Año tras año son más los proyectos apícolas apoyados por Cambio Rural, el programa del INTA que trabaja con pequeños y medianos empresarios agropecuarios. Estos emprendimientos se orientan a la mejora de la competitividad y la organización de los pequeños apicultores, la diversificación de los productos obtenidos,  el aumento de la calidad y la productividad y el desarrollo de procesos que permitan agregar valor a la producción.

     

El Programa Federal de Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable (ProFeder) es una herramienta del sistema de extensión del INTA, que integra distintas estrategias destinadas al trabajo con diferentes grupos de productores. Una de estas estrategias es el programa Cambio Rural, orientado a los pequeños y medianos empresarios agropecuarios (PyMEs). Se propone generar alternativas para incrementar los ingresos del sector, reactivar la inversión y lograr un mejor posicionamiento en los mercados. Trabaja con grupos conformados por 8 a 12 productores, asistidos por un Promotor Asesor del sector privado que cuenta con el apoyo técnico del INTA. Los objetivos son mejorar la gestión empresarial y la comercialización, consolidar la organización, fortalecer el poder de negociación y con ello, facilitar la integración a la cadena agroalimentaria.  Actualmente, integran esta iniciativa unos 6000 productores de todas las regiones del país.

  

En el marco del Programa se llevan a cabo acciones de capacitación, asistencia técnica e información para la toma de decisiones. También se ofrece asesoramiento para elaborar planes técnicos-económicos-financieros, con el fin de mejorar las posibilidades de acceso a financiamiento. Si bien no cuenta con una fuente de crédito propia, Cambio Rural actúa como facilitador en la relación entre los grupos de productores y los organismos de crédito.

 

La apicultura es una de las actividades más relevantes que realizan quienes participan del Programa. Cerca del 30% de los grupos de Cambio Rural desarrollan proyectos apícolas.

 

El sector apícola en nuestro país está conformado por más de 25.000 productores y las colmenas existentes superan los 2.5 millones. Argentina cuenta con condiciones naturales que permiten producir y comercializar distintos tipos de productos: mieles diferenciadas por su origen botánico, material vivo (paquetes, reinas), propóleos, jalea real y polen[1]. En el 2005 se superaron las 100.000 toneladas de miel exportadas por el país, lo cual ha significado un récord histórico. La venta al exterior de mieles diferenciadas y fraccionadas ha experimentado un fuerte incremento.[2]

 

            En este contexto, los emprendimientos de los grupos apícolas de Cambio Rural están orientados a mejorar la competitividad y la organización de los pequeños apicultores. Uno de los objetivos más relevantes es aumentar la calidad de los productos apícolas, estrategia que cobra cada vez mayor importancia a la hora de posicionarse con ventajas en los mercados internacionales. Las líneas de trabajo se vinculan a la diversificación de los productos obtenidos, el aumento de la calidad y la productividad, el desarrollo de procesos que permitan agregar valor a la producción, la comercialización y el asociativismo.

 

           

 

 

Los interesados en acceder a mayor información y asesoramiento sobre Cambio Rural, pueden llamar al teléfono  011-4339-0576, enviar un correo electrónico a pwalter@correo.inta.gov.ar o comunicarse con cualquiera de las Estaciones Experimentales y Unidades de Extensión del INTA en todo el país.

 

 

 

Cuadro de texto:  En el año 2000, los 22 productores que conforman el Grupo Apícola Adelia María, de Córdoba, decidieron llevar a cabo la instalación de una sala de extracción propia, junto con la compra de la maquinaria necesaria. El capital sería aportado en miel por cada uno de los integrantes de la sociedad en partes iguales, más allá del número de colmenas que poseyese. Los kilos de miel necesarios para el funcionamiento, la amortización y el lucro de la sala significaron el 5% de la miel a ser extraída por todo el grupo de socios. De acuerdo a información suministrada por el asesor de este grupo, durante 2000, la producción podía valuarse del siguiente modo:

-	Cantidad de colmenas promedio: 250. Rendimiento promedio: 40 kg/col/año, 
-	Precio promedio pagado al productor de la miel en el 2000: U$S 0,86 
-	Valor de la producción en promedio de un productor integrante del grupo: $8.600.

La sala también se utiliza para extraer miel de terceros. Luego del tercer año, el dinero de la amortización y del lucro se empleó para adquirir el capital a los que se retiraron de la sociedad y para renovar parte del equipo, demostrándose la rentabilidad de la misma, su buen funcionamiento y la continuidad del emprendimiento.

Cuadro de texto: Grupo Cambio Rural Tomiel S.R.L

Este grupo de apicultores del sur de Bs. As. desarrolló un emprendimiento asociativo, con el fin de mejorar la rentabilidad a través de la producción de miel diferenciada, de calidad superior certificada. Luego de diez años de trabajo, cuentan con logros importantes: han conformado la empresa Tomiel S.R.L, aumentaron un 75% la cantidad de colmenas, pasando de 1800 a más de 3200, prestan servicio de extracción a apicultores de la zona de influencia y producen 140 toneladas de miel orgánica certificada (con 1500 colmenas destinadas a tal fin) por la que obtienen un precio de venta promedio un 30% mayor que el de la miel convencional.

 

    Nº de Grupos Apícolas de Cambio Rural

y su distribución en los centros regionales del INTA

 

 

Patagonia

Norte

 

Chaco Formosa

 

Corrientes

 

Córdoba

 

Santa Fe

 

Entre Ríos

 

La Pampa San Luis

 

Bs. As. Norte

 

Bs. As. Sur

 

 



[1] Artículo “Miel Argentina: Calidad para el mundo”, por  Ing. Agr. Nimo; Ing. Agr. Bedascarrasbure en Revista Idia XXI Nº5,  2003

[2] Basado en la información de la Dirección Nacional de Alimentos Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos – SAGPyA – Informe Apícola Nº105,  01/2006