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LOS EFECTOS QUE EL TAMAÑO DE LA CELDA DE CRÍA TIENE SOBRE EL COMPORTAMIENTO REPRODUCTIVO DE LA VARROA
Traducción: Víctor Landolfi
APIMONDIA
ABSTRACTS NO 392
(Ting
Zhou1, Zach Huang2, Jun Yao1, Qiang Wang1,
S:X: Huang1
1
Institute of
Apicultural Research Chinese Academy of Agricultural Sciences, Beijing, China, 2
Dept. Entomology Michgan State University, East Lansing MI, United States)
INTRODUCCIÓN:
El recientemente reclasificado ectoparásito Varroa destructor (Anderson and
Trueman 2000) es el problema más serio de Apis mellifera a nivel mundial. Estos
ácaros parasitan tanto a las abejas adultas como a la cría. Se alimentan de la
hemolinfa del adulto y de la cría, pero solo se reproducen en las celdas de cría
operculadas. Entonces la fertilidad de los ácaros en las celdas de cría es un
factor fundamental junto con el nivel de infestación de la colonia. Y este
aspecto ha sido bien estudiado. Muchos estudios hallaron que el tamaño de la
celda de cría estaba fuertemente vinculado al número de ácaros que había por
celda.
Calis
et al (1993) y Ramon et al (1993) encontraron más cantidad de ácaros en las
celdas de cría más pequeñas. Goetz and Koeniger (1993) a su vez encontraron más
ácaros en las celdas de obreras las cuales son más pequeñas. Willem J Boot
(1995) dio a conocer que el tipo de celda tenía influencia en el periodo en que
el ácaro es atraído a ella, y en la distancia existente entre la larva y el
borde de la celda antes del operculado. Siempre que esa distancia fue mayor, en
comparación con otras celdas que se usaron como control con larvas de la misma
edad, la duración del periodo de atracción del ácaro a la celda fue más
corto y viceversa.
Maria
H Correa-Marques et al (2003) señaló que el número de crías viables que cada
hembra logre tener en una celda es muy importante. Stephen J Martin y Per Kryger
(2002) informaron que el espacio que hay entre la larva en desarrollo y las
paredes de la celda afectaba la reproducción de la Varroa, pero no dieron
información detallada sobre esto.
En
nuestro estudio para determinar el mecanismo por el cual los ácaros de Varroa
no se reproducen en las larvas de obreras de Apis cerana (la abeja asiática)
descubrimos, por casualidad, que las reinas ponían huevos de obreras en celdas
de zánganos durante el otoño. Luego comparamos la reproducción de los ácaros
en larvas de obreras criadas en celdas de obreras, y en larvas de obreras
criadas en celdas de zánganos; e investigamos la influencia del tamaño de la
celda en el comportamiento reproductivo de la Varroa. Más aún, comparamos el
peso, el largo y el ancho de las larvas de obreras y de zánganos de la misma
edad.
MÉTODOS:
1- Se seleccionaron celdas de larvas de Apis mellifera recién operculadas
(dentro de las 6 horas posteriores) para realizar la transferencia de ácaros.
Obtuvimos ácaros en su fase forética de obreras adultas y los transferimos a
las celdas seleccionadas luego de hacer una pequeña apertura del opérculo.
Esta apertura fue inmediatamente sellada con cera después de la introducción
del ácaro. Los cuadros con estas crías fueron incubados por 9 días a 35º Ê
y humedad relativa de 70%. Luego de este período las celdas fueron abiertas y
se evaluó la cría de Varroa.
2- El
peso de las larvas de obreras (n=100) y de las larvas de zánganos (n=100) de la
misma edad se midió con una balanza electrónica de 1/1000g, y el largo y ancho
de esas mismas larvas se midió con un alliper con aprecsion de 0.05mm (alliper
with aprecsion). El ancho interno de cada celda de obrera (n=50) y celda de
zángano (n=50) también se midió con el mismo alliper. Las medidas del ancho
de celda se tomaron 3 veces en cada celda teniendo en cuenta la distancia entre
las paredes paralelas de la celda hexagonal en 3 direcciones. El ancho promedio
de las 3 mediciones por cada celda se usó para el ancho de las celdas.
RESULTADOS:
1- Se halló que 94.4% de los ácaros (51 de 54) se reprodujeron en celdas de
obreras, mientras que solo 27.7% de los ácaros (13 de 47) se reprodujeron en
celdas de zánganos (Xc 2= 45.9 p<0.001). En otras
palabras, el porcentaje de ácaros de Varroa que se reprodujeron en celdas de
obreras conteniendo larvas de obreras (94.4%), es significativamente mayor que
el que se observó en celdas de zánganos conteniendo larvas de obreras (27.7%)
(Fig. 1). Más aún, el número de crías de ácaros hembras en celdas de
obreras conteniendo larvas de obreras promedió 3.3519 ±
1.5560, lo cual es significativamente mayor que aquél de las celdas de zánganos
conteniendo larvas de obreras que promedió 0.4894 ±
0.9295 (t`=11.38,
p<0.01) (Fig. 2).
2- El
peso, ancho y largo de las larvas de obreras es significativamente más pequeño
que el de las larvas de zánganos (cuadro 1).
|
Peso_g_x±s |
Largo (cm)_g_x±s |
Ancho (cm)_g_x±s |
|
Larva de obrera 1.68±0.11
n = 100 |
1.15±0.06 n =
100 |
0.55±0.03 n =
100 |
|
Larva de zángano 4.1±0.18
n = 100 |
1.451±0.601 n =
100 |
0.73±0.05 n
= 100 |
|
t
-114.32 |
-35.29 |
-32.10 |
|
p<0.01 |
p<0.01 |
p<0.01 |
3- El
ancho interno de cada celda de obrera es significativamente más pequeño que el
de las celdas de zánganos (t=65.39 p<0.01) (Fig. 3).
DISCUSIÓN:
De los tests 2 y 3 pudimos ver que el peso, el largo y el ancho de las larvas de
zánganos es significativamente más grande que el de las larvas de obreras, y
el ancho interno de cada celda de zángano es significativamente más grande que
el de las celdas de obreras. Suponiendo que larvas de la misma edad fueran
criadas en celdas de obreras y de zánganos, el espacio dentro de cada una de
estas 2 celdas sería significativamente diferente.
Para
nuestro mejor conocimiento, este es el primer estudio que muestra que la
reproducción de la Varroa puede ser afectada por el tamaño de la celda en la
que se encuentra la larva. No está claro porqué los ácaros se reproducirían
menos con iguales larvas pero que estuvieran alojadas en celdas grandes. Una
posibilidad es que aquellas obreras criadas en celdas de zánganos son
alimentadas de manera diferente por las nodrizas. Otro mecanismo más plausible
es que las obreras generen un capullo larval grande cuando están en celdas de zánganos,
y entonces los ácaros detecten este cambio “geográfico” y de alguna manera
modifiquen su conducta reproductiva.
Este
estudio apoya estudios anteriores (Calis et al 1993, Ramon et al 1993, Willem J
Boot et al 1995, Stephen J Martin & Per Kryger 2002, Maria H Correa-Marques
et al 2003) los cuales dieron a conocer que el tamaño de las celdas de cría de
las abejas afecta la reproducción de la Varroa. Nuestros resultados muestran
que los ácaros de Varroa prefieren vivir en celdas de cría más pequeñas, y
que los ácaros de Varroa se reproducen menos en larvas idénticas pero que están
alojadas en celdas grandes. Giancarlo A Piccirllo y D De Jong (2003) informaron
que en Brasil, como así también en otros países, hay apicultores que han
tratado de criar abejas más grandes de lo que naturalmente son. Esto se ha
hecho induciéndolas a construir celdas grandes a partir de cera estampada con
un dibujo de celda más grande que el que las abejas construirían naturalmente.
Las abejas más grandes son más ventajosas en lo que concierne a la elaboración
de los productos de la colmena y a la resistencia a enfermedades. Por lo tanto,
deberíamos extender esta práctica de manejo ya que por un lado podríamos
obtener abejas más grandes y, por el otro, la resistencia a la Varroa por parte
de las colonias puede ser mejorada.
CONCLUSIÓN: Nuestros resultados sugirieron que la reproducción de la Varroa es afectada por el tamaño de las celdas, y que los ácaros se reproducen menos en idénticas larvas que están alojadas en celdas grandes.