PARA UNA INVERNADA EXITOSA

 

1. La otoñada es una época que va desde el fin de la cosecha hasta los primeros fríos intensos y continuados. No es una época de descanso para el apicultor sino de gran actividad, quizás tanto como la de primavera o la de cosecha.

 

2. Los resultados a la salida del invierno, dependen en gran medida de los trabajos que se realicen en la otoñada.

 

3. La otoñada tiene tres grandes objetivos: RESERVAS - SANIDAD -  POBLACION. Hasta no cubrirlos satisfactoriamente, la otoñada no debe darse por terminada.

 

4. La primera revisación de cámaras de la otoñada es esencial para tomar el control del estado de las colmenas y poder orientar los futuros trabajos. Nunca debe postergarse más allá de mediados de marzo, aunque esta fecha puede variar según la zona.

 

5. Una colmena liviana no va a invernar bien. En la naturaleza las colmenas invernan totalmente saturadas de miel, por lo que hay que tratar de imitar esto.

 

6. Se debe ser  especialmente cuidadoso en el control de las enfermedades, ya que una colmena que entra enferma a la invernada es muy difícil que salga viva.

 

7. Igualmente es importante entrar a la invernada con una población suficiente. En la invernada todo va a menos en la colmena, y por debajo de cierta población crítica, la colonia perece.

 

8. Si la población es suficiente para invernar  la reina deja de poner, por lo que este síntoma no debe confundirse con el caso de una reina deficiente o faltante.

 

9. Las curas deben ser contundentes, porque tenemos poco tiempo. En esta época podemos usar remedios contaminantes, siempre que no descuidemos la salud de las abejas y ni la del apicultor.  

 

10. Al contrario que en la primavera, el nucleado en la otoñada debe hacerse con un criterio muy conservador. No sea cosa que por querer agrandarnos rápido nos quedemos "sin el pan y sin la torta".