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Aplicaciones del Veneno de abejas
Fuente: El Tiempo de Venezuela
Propiedades y aplicaciones del veneno de abejas Una solución natural para diversas enfermedades es la apiterapia o utilización del veneno de abejas con fines curativos. Este tiene numerosas propiedades que permiten aplicarlo como antiinflamatorio, analgésico y regulador del sistema inmutario. El veneno de abejas es un líquido claro, de reacción ácida. Contiene un 88% de agua, proteínas, péptidos, aminas, aminoácidos y compuestos volátiles. Los principios activos terapéuticos son enzimas (proteínas y péptidos). Según explica el doctor y apiterapeuta Vicente Ferrer, el veneno de las abejas tiene propiedades analgésicas, antinflamatorias y además, actúa como modulador de la respuesta inmunológica. Esto, explica, porque "en enfermedades autoinmunes el componente responsable de la mejoría es la mellitina. Este péptido inhibe la producción de interleuquinas I Y II de los Linfocitos T, que son los iniciadores y mantenedores de la respuesta inmunológica y así se produce el efecto de modulación de la respuesta inmunológica". El doctor, representante en Chile de la American Apitherapy Society, explica que la eficiencia de esta sustancia "se ha comprobado en el tratamiento de esclerosis múltiple, artritis reumatoide, escleroderma, diabetes inmunológica y algunos tipos de lupus". En su lista de enfermedades que pueden tratarse con veneno de abejas, menciona además artrosis, lumbalgia, ciática, hernia a la columna, hombro congelado, tendinitis, síndrome del carpiano, incontinencia urinaria, bruxismo, tortícolis, migrañas, mialgias, leucemias y algunos tipos de cáncer. Aplicación La cantidad total de veneno que contiene una glándula es de 0,1 mg. El tratamiento o apiterapia consiste en aplicar en un lugar determinado, una cantidad de 0,01 mg de apitoxina, o sea, la décima parte de la capacidad de una glándula. La aplicación es casi indolora. Una vez extraída de la glándula, el veneno de la abeja o apitoxina se mantiene activa por corto tiempo, aunque se trate químicamente su estabilización. Esto obliga al apiterapeuta a emplear la abeja viva. Si bien cada persona reacciona diferente, los síntomas normales que aparecen durante las primeras aplicaciones son eritema y edema en la zona tratada, que desaparece en 30 minutos. Riesgos Respecto de sus riesgos o desventajas, "cuando la técnica se realiza adecuadamente por personal debidamente entrenado los riesgos son mínimos", señala Ferrer. En cuanto a sus limitaciones, "no siempre se dispone de abejas en zonas urbanas y además algunos pacientes sienten temor a ser picados por una abeja, debido a picaduras accidentales previas, muy dolorosas por las grandes dosis inoculadas". El 2% de la población mundial es hipersensible al veneno de las abejas, o sea, con una sola aplicación podrían desarrollar el choque anafiláctico, que puede poner en riesgo de vida al paciente, si no es tratado a tiempo con un antídoto. Por ello, antes de iniciar un tratamiento, el paciente debe someterse a un Test de tolerancia, especialmente con aquellas personas que nunca han sido picadas por una abeja. Ventajas En cuanto a sus ventajas, Ferrer explica que la apiterapia ofrece a los médicos tratantes una opción efectiva y económica. "Sus ventajas son enormes; no existen efectos secundarios o adversos. Es un tratamiento de bajo costo y de efecto rápido", asegura. Pero advierte que "su utilización debe efectuarse como complemento a un diagnóstico y tratamiento médico. Muchos pacientes no soportan los tratamientos con corticoides y antinflamatorios por mucho tiempo, sin desarrollar úlceras estomacales y daños hepáticos".