REUNION IRAM SOBRE NORMALIZACION DE TAMBORES
Por Pablo Aufdermaur
El día viernes 15 de septiembre en el marco del subcomite formado en IRAM para la determinación de los estandares a utilizar en tambores de primer uso para miel se convocó a sus integrantes entre los cuales se encuentran la SAGYP , los exportadores , los fabricantes de tambores , fabricantes de pinturas , varias universidades y laboratorios , el INTI y la SADA entre otros ; también concurrieron algunos productores individuales , la Federación de Cooperativas y Fernando Esteban con algunas observaciones sobre la norma las que se sumaron a las efectuadas por la SAGYP. La reunión fue abierta por el Lic. Jorge Blanco coordinador del subcomite de tambores metálicos para miel dando una breve reseña de los objetivos de IRAM en establecer estandares a ser tomados optativamente por las partes interesadas como sinónimo de calidad en todos los productos; a continuación se dio lectura a las objeciones presentadas por la Federación de Cooperativas referidas a la deformación de los tambores con el transporte y en la rodada de tambores para su carga y descarga, también se objeto la pintura exterior la que se salta con facilidad y la pintura interior la que en muchos casos se presenta en un estado gomoso ; luego se leyó las objeciones presentadas por la SAGYP las que hicieron alusión a la necesidad de ensayos sobre el tambor (como por ej. de reviente ) ;el Sr. Fernando Esteban dijo poseer una encuesta de 80 apicultores los cuales reflejaban una conveniencia de trabajar con tambores bajos en lugar de los referidos de 230 lts..
También coincidieron todos en el problema ya sabido del contenido de fenol en las pinturas de los tambores y del desprendimiento de parte de la pintura, lo cual hace aflorar manchones de óxido con el consabido prejuicio para la miel contenida en estos tambores. A continuacion se comenzo a tratar el espesor de la chapa del tambor tratando de establecer si era suficiente para que las deformaciones no se produzcan a lo que los fabricantes respondieron que aumentar dicho espesor aumentaría la tara del tambor en 4 o 5 kgrs; lo que dificultaría su manejo, además de producir un incremento en el costo del tambor lo cual lógicamente iriá a parar al apicultor y como último tema refirieron que con este aumento de espesor no se solucionaría el problema de las deformaciones, en este punto se dejó constancia también que se producen deformaciones por el mal manejo del tambor tanto vacio (arrojándolo desde los camiones) como lleno (rodándolos por tirantes angostos o en superficies irregulares ).Estos puntos fueron tratados con bastante dificultad dado las continuas interrupciones originadas por los exportadores con la finalidad de pasar al punto de que trata sobre pinturas ; con respeco a las deformaciones expusieron que ellos en su conjunto comercializaron un total de 300.000 tambores y no encontraron los problemas reflejados por la Federación de Cooperativas y minimizaron el problema diciendo que "4 tambores a los que le saltaron los zunchos no era una cantidad significativa a tener en cuenta frente a la cantidad operada" ésto fue aceptado por el representante de dicha Federacion.El representante del INTI reflejó que la norma es incompleta para definir un envase dado que sólo con el espesor y chapa no se puede definir y planteó el estudio de una forma fisica alternativa que brinde más resistencia.Se planteó que la pintura debiera ser tal que no salte con las posibles deformaciones del tambor.A esa altura de la reunión ya había un cruce muy fuerte de opiniones entre los fabricantes de tambores y los exportadores los cuales con largos y soporíferos discursos reflejaban una y otra vez el problema de los residuos de fenol detectados en las mieles exportadas por ellos atribuidas a la pintura del tambor, dado que ellos hicieron seguimiento de mieles extraídas en apiarios testigo sin el uso de ácido fénico en el desabejado y luego se detectaron en esos tambores fenol en concentraciones variadas cuando no debería haber aparecido ; a ésto los fabricantes respondieron que ellos usan los barnices aprobados por SENASA de cual exhibieron certificados con lo que el pasamanos fue a dar al vapuleado SENASA a esta altura de la discusión se hizo referencia a los dichos de un representante de este organismo que en otra reunión habría dicho que los ensayos hechos por su organismo estaban viciados de nulidad dado que éstos no se efectuaban en las mismas condiciones presentadas con la miel en el transporte (medio ácido y 100 grados centígrados ).También se expuso que el SENASA no hacía controles periódicos de los tambores tratando de determinar problemas desde los procesos de fabricación preocupación compartida por los mismos fabricantes de tambores los cuales solicitaban que se los audite para su propio control. La ausencia del SENASA a esta reunión se hizo evidente dado que debiera haber estado a los efectos de proponer planes de acción por el organismo y opiniones para subsanar parte de los problemas referidos ; parece que el organismo está más preocupado tratando de imponer normas de calidad a los apicultores con las salas de extracción que hacer su propio trabajo, será que es mas fácil obligar a los apicultores a realizar obras faraónicas que corregir sus propios y graves problemas de control en los puntos importantes. Con todo esto se planteo la necesidad de realizar una certificación continua de la calidad en la fabricación. Se planteo a los fabricantes de pintura si era posible realizar pinturas libres de fenol a lo que respondieron que en principio era posible pero iban a efectuar las consultas correspondientes. Como otro problema se encontró que en el exterior los aparatos de medición de residuos son mucho más precisos que con los que contamos en el país, lo cual genera un problema adicional a la hora de detectar residuos por ej. de fenol en los tambores. Dada la cantidad de cuestiones presentados dio la sensación permanente de estar asistiendo a la primera reunión de tambores y no simplemente analizar las objeciones presentadas después de un año de trabajo lo cual desembocó en la necesidad de convocar a una nueva reunión para el día 29/9/2000 para comenzar a tratar todos estos puntos incluso se propuso hacer una norma de tambores para exportación y otra para el uso interno lo que fue desestimado por parte de SADA dado que generaría un problema adicional en el manejo de dos tambores diferentes en un mercado en el que la miel se exporta en su gran mayoría.