PRODUCCIÓN
de mieles especiales, con VALOR AGREGADO
Agr. Héctor Raúl Triccó [1]
Las
extensiones silvestres son cada vez menores en el mundo, por lo tanto, la
producción libre de contaminantes y con garantías de calidad tienen cada vez
mayor trascendencia. La certificación es una herramienta de diferenciación
para la producción de mieles en la nueva era agroalimentaria.
En
la actualidad, el comercio de alimentos en un mundo globalizado ha evolucionado
con notables transformaciones, como respuesta al un progresivo cambio de hábitos
de los consumidores y a un mejor poder adquisitivo de los mismos, con especial
énfasis en los países desarrollados del hemisferio norte.
Las
preferencias de los consumidores no solo han segmentado los mercados, sino que
se ha avanzado hacia la seguridad alimentaria y al interés por las
especialidades donde en la actualidad, la demanda por algunas de ellas, es mayor
a la oferta. En cuanto al precio, el piso de los mismas, generalmente suele ser
superior al techo de los productos convencionales.
La
diferenciación, es la clave para acceder a los nichos de los nuevos y
potenciales mercados emergentes en el mundo globalizado y atender las
necesidades de los consumidores, mejor aún deleitarlos, con productos
diferenciados con sabores y características organolépticas propias.
El
valor agregado que se asocia al producto diferenciado, solo es posible si es
percibido y considerado como tal por el cliente. Es el reconocimiento a la
calidad que necesita de distintos instrumentos objetivos para facilitar dicha
percepción. Entre otros, se puede mencionar, a la certificación por niveles de
calidad, por el origen y por la propiedad intelectual.
La
certificación de productos agroalimentarios es un reconocimiento
que se le otorga a aquellas empresas que habiendo adoptado
voluntariamente normas o protocolos, producen dentro de requisitos
preestablecidos en base a las cuales pueden diferenciarlos.
La actividad apícola Argentina y el camino hacia el valor agregado
La
miel, principal producto de la colmena, es el único edulcorante natural y uno
de los alimentos tradicionales más completos debido a sus propiedades organolépticas
y de alto poder energético y nutritivo.
La
producción y la exportación de miel en nuestro país ha observado un notable
crecimiento en los últimos años. En la década de 1990 las exportaciones se
incrementaron un 138 %, alcanzando el año 1999 el récord de 90.730 toneladas
con un valor superior a los 94 millones de dólares. El país desde hace varios
años, pasó a ser el tercer productor mundial después de China y los Estados
Unidos y en el trienio 1997-99 fue el primer exportador mundial, liderazgo que
siempre mantuvo China.
El
98 % de la miel exportada por Argentina, se realiza a granel en tambores de
aproximadamente 330/kg. Este producto luego es procesado
en los países de destino, utilizándosela en parte para mejorar mieles
de baja calidad y precio inferiores, y luego es fraccionada para introducirla en
el circuito del consumo familiar.
En
nuestro país, el producto que se destina al mercado interno, alrededor del 75 %
se envasa para la mesa familiar, el 25 % restante, se deriva al uso industrial
como fabricas de dulces, galletitas, caramelos confituras y otros.
En
Argentina, se hace necesario mejorar el consumo de miel en la dieta humana, que
en la actualidad es de aproximadamente 250 gr por habitante y por año. Además,
cabe destacar que la apicultura se ha convertido en una alternativa de producción
válida para diversificar y complementar las pequeñas y medianas explotaciones
rurales.
También
se observa a nivel de empresa, que la rentabilidad de la actividad se mejora
notablemente si se realizan acciones para darle valor agregado a la producción,
ya sea diversificando, con niveles de calidad o identidad propia.
En
el mercado internacional y principalmente en los países de alto poder
adquisitivo, progresivamente se comienza a observar una nueva era en la
tendencia de la demanda de algunos consumidores que pagan sobreprecios por la
compra de mieles especiales. Estas se distinguen por el sistema de producción
en orgánicas, o sobre la bases de garantías en niveles de calidad, o por la
región geográfica de la que provienen (Ley N 25.380) o por sus orígenes botánicos.
En éste último caso son más valiosas las monofloras, es decir las mieles
provenientes de la actividad de las abejas sobre flores de un mismo genero o
especie vegetal. Las polifloras, resultan igualmente de la mezcla de polen y néctar
de varios tipos de flores.
Las
mieles certificadas generalmente se fraccionan para el consumo de mesa, lo que
aumenta su valor agregado y más aún si la comercialización se realiza con una
marca acreditada en el mercado que garantice las condiciones del producto.
Pliego
de condiciones en la producción de mieles certificadas
En
la obtención de mieles certificadas se minimizan los efectos no deseados por el
uso de medicamentos y se desarrolla con especial énfasis la protección ecológica
del medio ambiente, además de garantizar la máxima calidad del producto por
medio de la aplicación obligatoria de las Normas de las “Buenas Prácticas de
Manejo y Manufactura” (BPM) en todo el proceso del apiario, durante la cosecha
y principalmente en las salas de extracción, conservando estrictas conductas de
higiene para preservar las bondades naturales de un producto destinado a la
alimentación humana.
El pliego de condiciones o protocolo, define las especificaciones a
respectar, que pueden ser entre otras, el sistema de producción o criterios
puntuales como por ejemplo: origen del producto, ausencia de sustancias
prohibidas, modo de producción, nivel del valor nutricional, etc. o bien una
certificación de calidad de un producto superior. También se establece los
tipos y frecuencia de los controles que se realizaran durante las diversas
etapas de la cadena productiva.
Con
el desarrollo de las distintas especificaciones establecidas en el pliego de
condiciones, se logra garantizar un producto que contemple las exigencias de los
consumidores, que en definitiva, van a ser quienes asuman el costo del valor
agregado.
Además
se aplica en todo el proceso las normas del sistema de “trazabilidad”, que
es un mecanismo fundamental, que permite conocer toda la historia del producto,
su origen, estado y destino en cada una de las etapas de la cadena. Esto con el
propósito de darle seguridad al consumidor de que es un alimento genuino y de
calidad. Usualmente, se realiza a través de pruebas concretas como son los
registros, las auditorias de control y el seguimiento.
La
trazabilidad de los productos es un requisito que los países compradores de
alimentos están exigiendo a todos sus proveedores, siendo actualmente la Unión
Europea, quién lleva la delantera en la importación de éstas mieles.
Miel orgánica, ecológica, biológica o natural
Más
allá de la denominación que se le dé, otro aspecto a explorar, es la producción
de miel “orgánica”, que ocupa un segmento en el mercado de los
diferenciados relacionado con el cien por cien de su composición natural, sin
agregados artificiales y cuya producción respecta al medio ambiente. Por
consiguiente es imprescindible el aislamiento de los apiarios en zonas ecológicamente
silvestres o con cultivos orgánicos-
El
estatus orgánico de los productos apícolas está estrechamente vinculado a la
sanidad de las colmenas, al manejo general del apiario y a las condiciones
medioambientales de las zonas de pecoreo y por lo tanto, de la alimentación de
la abeja. También hay que destacar, que la inocuidad de la miel, se deberá
mantener durante las etapas de extracción, procesado y envasado.
La
apicultura orgánica es incipiente en nuestro país, pero a pesar de ello
muestra un prominente desarrollo como lo demuestra la información proveniente
del SENASA, en el año 2.000 la superficie habilitada donde se hallan instalados
los apiarios era de 109.000 has, existiendo 12.000 colmenas registradas en la
provincia de Buenos Aires, Chaco, Córdoba, La Rioja, San Luis y Santa fe. La
producción, para el mismo año, fue de 179 toneladas de miel orgánica, de las
cuales 160 se destinaron a la exportación, en su mayoría (75%) a la Unión
Europea.
La
SAGPyA y el INTA han elaborado los pliegos de condiciones para certificar mieles
orgánicas (Resolución 270/00) o por origen botánico (Resol. 1051/94) y con
garantías de calidad, sobre la base de normas que están reconocidas por el
Registro Nacional de Alimentos, adecuándose al Codex Alimentarius internacional
y a los Códigos Alimentarios armonizados para el MERCOSUR (Resol.86/99).
La
Fundación ArgenINTA es una de la media docena de entidades habilitadas para
actuar como Organismo Certificador. En la actualidad, hay varios convenios con
empresas apícolas nacionales, que mediante la adopción de los protocolos han
alcanzado los umbrales adecuados para lograr la producción de mieles
especiales; orgánicas o tipificadas y certificadas por calidad.
La
Argentina es un importante país productor y exportador de mieles de reconocida
calidad. Pese a ello la mayor parte se realiza a granel.
Las
posibilidades de producción y comercialización de mieles diferenciadas son
optimas tanto para el mercado de exportación como para le mercado doméstico.
La
existencia de conocimientos y de protocolos para producir y diferenciar las
mieles especiales en orgánicas, o por su origen y niveles de calidad esta
asociado a la creación del valor agregado y se cuenta con empresas debidamente
acreditadas para la certificación.
Bibliografía
INTA
(1998) Pliego de condiciones para la certificación de miel tipificada obtenida
con Buenas Practicas de Manejo y Manufactura
Fundación
ArgenINTA (2001) Información, Área Proyectos y Calidad
SAGPyA-
Boletín Apícola, números 10; 11;12 y 16.
Triccó,
H. R. (1998) Mercado y rentabilidad de la actividad
Apícola. INTA - Proyecto de Diversificación Productiva. Serie “C”
num.18.
[1]Técnico del área de
Estudios Económicos y Sociales de la Estación Experimental Agropecuaria
Pergamino del INTA. Referente de los estudios de mercado y del sistema de análisis
económico-financiero del Proyecto Integrado de Desarrollo Apícola
(PROAPI).
Agr. Héctor Raúl Triccó Grupo Estudios Económicos y Sociales INTA EEA Pergamino C.C. 31 2700 - Pergamino ARGENTINA Te. 00-54-2477-431250 (internos 105/176) Fax 00-54-2477-432553 e-mail htricco@pergamino.inta.gov.ar http://pergamino.inta.gov.ar/Econ/dp/diversifica.htm