DENUNCIA DE APICULTORES
EE.UU. quiere poner freno al ingreso de
miel argentina
MATIAS LONGONI
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La miel argentina es considerada una de las más ricas,
dulces y transparentes del mundo. Pero estas virtudes no le bastarán para evitar
una investigación por dúmping que, a pedido de sus productores, iniciará
Estados Unidos.
La acusación está siendo impulsada por la Asociación de Productores de Miel
de América (AHPA, según su sigla en inglés). La entidad, que acusa a los
apicultores locales de vender en EE.UU. por debajo de los costos de producción,
incluso está haciendo una colecta entre sus afiliados para recaudar los
fondos necesarios para costear los estudios que demuestren el daño, unos
700.000 dólares.
Enrique Ferrer Vieyra, primer secretario de la Dirección de Asuntos Hemisféricos
de la Cancillería, confirmó a Clarín la existencia del pedido de
investigación, que podría concretarse el 1° de octubre. "Hace pocos días
hubo una reunión del Comité Bilateral y se planteó la preocupación
argentina por este asunto", dijo.
El problema parece menor frente a otros conflictos con los EE.UU., como la ley
de patentes. Pero la Argentina es el principal exportador mundial de miel,
con ventas por más de 100 millones de dólares al año. Y Estados Unidos su
principal mercado. Hacia allí fueron 43 mil toneladas de miel en 1999, por
42,2 millones de dólares. Y hasta mayo se vendieron 21.700 toneladas por 20,6
millones.
Dulce y barata
Para justificar su denuncia de dúmping, los apicultores norteamericanos se
amparan en una caída de los precios de la miel argentina
comercializada en su propio mercado. Según datos oficiales, el precio
promedio fue de 958 dólares por tonelada el año pasado y se redujo a 949 dólares
en los cinco primeros meses de este año. Con un agravante, la Asociación de
Cooperativas Argentinas (ACA), que concentra el 25% de los envíos, la vende,
en promedio, a 902 dólares. Y en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la
miel de exportación cotizaba a 880 dólares por tonelada.
Los estadounidenses también acusarán a los apicultores argentinos de
"recibir subsidios, a través de los reintegros impositivos del 5,4% a
las exportaciones. Ferrer Vieyra relativizó esta parte de la acusación. Y
sobre el cargo de dúmping afirmó: "La caída de los precios de la miel
argentina se produce en el contexto de una baja general para los productos
agropecuarios".
Pero fuentes vinculadas al negocio admitieron que el problema estaría
vinculado al "altísimo" nivel de evasión del IVA.
El caso de la miel sería muy parecido al de otros sectores rurales. Según
las fuentes consultadas por Clarín, el sistema es similar al que se
usa para evadir en el comercio de granos: un "valijero" recorre los
campos y va comprando la miel "en negro", para venderla luego a los
exportadores, blanqueando la operación. El que más pierde es el Fisco,
porque después está obligado a devolver al exportador una parte del IVA que
nunca recaudó.