Viernes 22 de setiembre de 2000 Diario Clarin

DENUNCIA DE APICULTORES
EE.UU. quiere poner freno al ingreso de miel argentina

MATIAS LONGONI

La miel argentina es considerada una de las más ricas, dulces y transparentes del mundo. Pero estas virtudes no le bastarán para evitar una investigación por dúmping que, a pedido de sus productores, iniciará Estados Unidos.

La acusación está siendo impulsada por la Asociación de Productores de Miel de América (AHPA, según su sigla en inglés). La entidad, que acusa a los apicultores locales de vender en EE.UU. por debajo de los costos de producción, incluso está haciendo una colecta entre sus afiliados para recaudar los fondos necesarios para costear los estudios que demuestren el daño, unos 700.000 dólares.

Enrique Ferrer Vieyra, primer secretario de la Dirección de Asuntos Hemisféricos de la Cancillería, confirmó a Clarín la existencia del pedido de investigación, que podría concretarse el 1° de octubre. "Hace pocos días hubo una reunión del Comité Bilateral y se planteó la preocupación argentina por este asunto", dijo.

El problema parece menor frente a otros conflictos con los EE.UU., como la ley de patentes. Pero la Argentina es el principal exportador mundial de miel, con ventas por más de 100 millones de dólares al año. Y Estados Unidos su principal mercado. Hacia allí fueron 43 mil toneladas de miel en 1999, por 42,2 millones de dólares. Y hasta mayo se vendieron 21.700 toneladas por 20,6 millones.



Dulce y barata

Para justificar su denuncia de dúmping, los apicultores norteamericanos se amparan en una caída de los precios de la miel argentina comercializada en su propio mercado. Según datos oficiales, el precio promedio fue de 958 dólares por tonelada el año pasado y se redujo a 949 dólares en los cinco primeros meses de este año. Con un agravante, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que concentra el 25% de los envíos, la vende, en promedio, a 902 dólares. Y en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la miel de exportación cotizaba a 880 dólares por tonelada.

Los estadounidenses también acusarán a los apicultores argentinos de "recibir subsidios, a través de los reintegros impositivos del 5,4% a las exportaciones. Ferrer Vieyra relativizó esta parte de la acusación. Y sobre el cargo de dúmping afirmó: "La caída de los precios de la miel argentina se produce en el contexto de una baja general para los productos agropecuarios".

Pero fuentes vinculadas al negocio admitieron que el problema estaría vinculado al "altísimo" nivel de evasión del IVA.

El caso de la miel sería muy parecido al de otros sectores rurales. Según las fuentes consultadas por Clarín, el sistema es similar al que se usa para evadir en el comercio de granos: un "valijero" recorre los campos y va comprando la miel "en negro", para venderla luego a los exportadores, blanqueando la operación. El que más pierde es el Fisco, porque después está obligado a devolver al exportador una parte del IVA que nunca recaudó.