En el mundo apícola la alianza
entre el Reino Vegetal y Animal es un hecho. Tal es así que, los
vegetales a través de su estructura y funcionamiento brindan al medio
sustancias que atraen a los animales, creándose un nexo.
Puntualmente en el caso de las
abejas, éstas acuden a las flores para extraer polen y néctar de los
nectarios, que son pequeñas glandulitas implantadas en la base de los sépalos,
pétalos, estambres y carpelos de la flor. La búsqueda de néctar trae
como consecuencia la polinización, función que entabla la armonía entre
el reino vegetal y animal.
También buscan en las yemas,
cortezas de ramas y troncos de árboles fuentes de resinas, materia prima
del propóleos. Es aquí cuando entran en escena los flavonoides,
principios activos de interés medicinal provenientes del Reino Vegetal
extraídos y procesados por las abejas, dando como resultado el codiciado
propóleos. Los flavonoides son compuestos aromáticos presentes en la
constitución de las plantas superiores y generalmente ausentes en algas,
hongos y bacterias, aunque hay excepciones.
Se los encuentra en las partes
verdes y coloreadas, pero también en la savia constituyendo un medio de
defensa vegetal contra parásitos, bacterias, virus y hongos.
Pueden presentarse en la
superficie cerosa de las plantas y en exudados de las hojas. Por ejemplo,
hay flavonoides ampliamente distribuidos en tejidos vegetales de color
azul oscuro como las uvas, ésto hace que el vino tinto tenga un alto
contenido en flavonoides.
En el propóleos, los
flavonoides se encuentran en un 8%.La quercetina, abundante en tejidos de
coníferas, es el flavonoide más conocido debido a que la norma japonesa
se rige por su contenido. Pero el primer flavonoide descubierto fue la
Crisina, en 1927.Estos compuestos son responsables de la gran actividad
biológica del propóleos, cuyos principios activos confieren acción
anti-inflamatoria, antiulcerosa, anticancerígena y antiviral, entre
otras.
El color del propóleos depende
de la cantidad de flavonoides, aunque la cera hace variar su coloración
disminuyendo la calidad del producto.En general, los propóleos de la
provincia de Buenos Aires presentan brillo y tendencia a ser muy aromáticos
con buen contenido en flavonoides.
Ing. Agr. Nélida Inés Castelo. jguillem@ciudad.com.ar